El sumo pontífice se manifestó en contra de los discursos políticos que promueven la mano dura y consideró que son "utilizados con fines electoralistas".
Martes 01 de abril de 2014 | 10:09
“El Papa advierte el peligro de las campañas de ‘ley y orden’, que muchas veces son usadas con fines electoralistas y agravan los problemas humanitarios”, señaló Roberto Carlés, coordinador de la comisión redactora del proyecto de reforma del Código Penal, tras reunirse con el sumo pontífice en el Vaticano.
Según explicó Carlés al Vatican Insider, Francisco consideró que el aumento indiscriminado de las penas no es una solución contra la inseguridad, como lo demuestra la práctica de la sentencia a muerte en Estados Unidos donde no disminuyó el índice de delitos.
En nuestro país es Sergio Massa quien encarna la visión opuesta a la de Francisco y reclama mayores penas, mano dura, y se opuso con fines electoralistas al texto de proyecto de reforma de Código Penal que fue redactado con un amplio consenso multisectorial.
“Se mostró preocupado por la situación de los jóvenes, los más expuestos al sistema punitivo. Los hombres jóvenes, los habitantes de las villas o las favelas, que muchas veces padecen los estereotipos de los medios de comunicación y terminan asumiendo los estereotipos, convirtiéndose en delincuentes”, agregó Carlés.
“Además insistió en la necesidad de tipificar el delito de la trata de personas como un crimen contra la humanidad, porque es la forma en que se genera la esclavitud moderna. Insistió mucho en el problema de los presos sin condena”, continuó.
Francisco también hizo hincapié en la "selectividad" del sistema carcelario que sólo recluye a aquellos con menos recursos. Según explicó el propio Carlés: “La Iglesia ha tenido desde siempre las posturas más progresistas del mundo al sostener que el ser humano está por encima de los sistemas. Pero esta declaración es una novedad porque reconoce que el poder punitivo no logra sancionar a los poderosos”.