El Centro de Economía Política Argentina analizó los números reales tras el blindaje mediático de Mercado Libre: las tasas abusivas, el sobreendeudamiento de las familias en las billeteras virtuales y la trampa detrás de la supuesta "democratización del crédito".
Marcos Galperín y gráficos del informe del CEPA sobre morosidad en créditos
Redacción En Orsai // Martes 25 de agosto de 2026 | 21:23
El relato oficial sobre la inclusión financiera digital volvió a exhibir sus fisuras estructurales. Mientras el fundador de Mercado Libre, Marcos Galperin, postula en redes sociales y foros empresarios que las plataformas fintech representan un modelo de democratización del crédito sin costos para el Estado, la realidad que atraviesa el consumo en el conurbano bonaerense refleja una dinámica diametralmente opuesta. Con el respaldo del discurso del gobierno de Javier Milei, que abandera la desregulación absoluta del mercado financiero, la narrativa del éxito privado omite las consecuencias sociales del sobreendeudamiento diario.
Un exhaustivo dossier elaborado por el Centro de Economía Política Argentina (CEPA) desnudó las severas inconsistencias, omisiones y manipulaciones metodológicas presentes en los informes promovidos por la plataforma para minimizar los índices de morosidad. La investigación expone cómo, bajo la fachada de la innovación tecnológica, se consolidó un mecanismo de transferencia de recursos que asfixia a los sectores de menores ingresos y a las pequeñas pymes golpeadas por la recesión.
Lo esencial:
El discurso promovido por Galperin ubica a las herramientas de Mercado Pago como un motor de desarrollo que suple la ineficiencia de la banca tradicional. Sin embargo, el análisis del CEPA desarma esta premisa al estudiar la calidad del financiamiento. En un contexto de caída libre del consumo masivo y pérdida del poder adquisitivo, el acceso al crédito rápido no operó como un instrumento de inversión o capital de trabajo, sino como un paliativo de subsistencia.
Los datos procesados en la investigación revelan que el crecimiento de la cartera de préstamos de la plataforma estuvo traccionado por la imposibilidad de los hogares de cubrir la canasta básica. Lejos de representar un indicador de prosperidad o bancarización virtuosa, el recurso al financiamiento digital a tasas elevadas generó un círculo vicioso de endeudamiento recursivo: las familias toman crédito en la aplicación para pagar los saldos vencidos del mes anterior o compras de primera necesidad.
Para entender el contexto:
Para sostener el relato de una gestión crediticia imbatible, la comunicación corporativa de Mercado Libre difundió métricas de morosidad sensiblemente más bajas que las del resto del sistema. El dossier del CEPA identificó los mecanismos técnicos mediante los cuales la empresa manipula la lectura de estos datos:
Esta construcción estadística fue adoptada sin beneficio de inventario por los voceros del oficialismo para argumentar que el sector privado desregulado resuelve los problemas de liquidez de la población sin necesidad de intervención estatal o regulación prudencial por parte del BCRA.
El trasfondo de la controversia entre el CEPA y Galperin excede lo estrictamente metodológico para ingresar en el terreno político. El respaldo explícito de Javier Milei a las operaciones de la fintech no es casual: la plataforma se convirtió en el emblema del modelo de desintermediación financiera que promueve la Casa Rosada.
Sin embargo, esta desregulación asimétrica le permite a la compañía operar con atribuciones similares a las de un banco (captación de depósitos, otorgamiento de créditos, cobro de comisiones por pagos) pero sin cumplir con las exigencias normativas ni de protección al usuario financiero que el Banco Central exige a las entidades tradicionales. Esta ventaja normativa se traduce en ganancias extraordinarias en medio de un escenario generalizado de quiebra de comercios y caída de la actividad productiva.
El informe de la entidad de investigación económica pone especial foco en el impacto que este esquema genera en la economía real, particularmente en las pymes y comercios del conurbano bonaerense. Al concentrar el procesamiento de pagos digitales y la venta del comercio electrónico, la plataforma impone retenciones de saldos, plazos prolongados de acreditación y comisiones que merman la rentabilidad del comercio minorista.
Para el pequeño comerciante de Morón o del conurbano, aceptar el ecosistema digital no es una opción voluntaria de modernización, sino una necesidad de supervivencia ante la desaparición del efectivo. El dossier del CEPA concluye que el verdadero "éxito" que celebran la empresa y el Gobierno es la consolidación de un peaje privado obligatorio sobre el consumo popular.
Fuentes: Dossier de Investigación "Controversia CEPA-Galperin: desmentida al informe promovido por Mercado Libre" (Centro de Economía Política Argentina), registros del Banco Central de la República Argentina (BCRA).