La fabricante de termotanques Rheem redujo su plantilla en un 10% mientras su controlante, Garovaglio y Zorraquín, reestructura compromisos financieros. El proceso incluye despidos, refinanciación de deuda y una reorganización de sus activos industriales.
Nicolás Valdez // Jueves 17 de septiembre de 2026 | 07:20
despidos y deuda en plena reorganización financiera
Garovaglio y Zorraquín, el grupo argentino que controla Rheem, comunicó a la Comisión Nacional de Valores (CNV) una reducción del 10% de su personal. Sobre una dotación de 273 empleados, la proporción equivale a unos 27 trabajadores, aunque la cifra es una estimación porque la presentación regulatoria consignó el porcentaje de las desvinculaciones, pero no su número absoluto.
La decisión forma parte de un proceso de reorganización que combina ajuste laboral y reestructuración de obligaciones financieras. La empresa fabricante de termotanques enfrenta así un escenario donde la reducción de puestos de trabajo acompaña la búsqueda de un nuevo esquema para afrontar sus compromisos.
La información fue incorporada a los registros de la CNV el 8 de septiembre de 2026, mediante un hecho relevante presentado por Garovaglio y Zorraquín.
El reordenamiento financiero contempla la refinanciación de un préstamo subordinado por aproximadamente US$9,48 millones. El acuerdo extendió el vencimiento hasta el 31 de diciembre de 2028 y mantiene el devengamiento de intereses.
La operación involucró a Rheem Manufacturing Company y Federico Zorraquín. El proceso también incluyó la cancelación de la totalidad del préstamo senior durante junio de 2026.
La negociación había comenzado a principios de año, cuando la compañía informó que mantenía conversaciones para reestructurar sus obligaciones financieras. La estrategia terminó estructurándose en tres etapas: asistencia financiera de Federico Zorraquín, cancelación del préstamo senior y refinanciación del pasivo subordinado.
El ajuste laboral no fue un movimiento sin consecuencias contables. Según la información difundida a partir de la presentación de la empresa, las indemnizaciones abonadas durante los últimos seis meses representaron el 41% de los resultados de los estados financieros consolidados cerrados el 30 de junio de 2026.
Esos estados financieros registraron una ganancia neta de $2.439 millones. A partir de esa relación, el costo de las desvinculaciones habría rondado los $1.000 millones.
La magnitud del impacto económico expone una tensión central del proceso: mientras la compañía procura ordenar sus obligaciones financieras, las indemnizaciones asociadas al ajuste laboral tienen una incidencia considerable en sus cuentas.
La reestructuración no surgió de manera aislada. En febrero de 2026, medios especializados informaron que Rheem negociaba la reestructuración de préstamos por aproximadamente US$12,3 millones, cuyos vencimientos habían operado el 31 de diciembre de 2025.
Las obligaciones incluían créditos con Rheem Manufacturing Company, Federico Zorraquín y Sol y Oro S.A. Las negociaciones fueron comunicadas por Garovaglio y Zorraquín a la CNV, en un contexto de búsqueda de alternativas para afrontar los compromisos financieros.
El proceso de reordenamiento incluyó una operación inmobiliaria de Finpak, sociedad controlada en un 98,05% por Garovaglio y Zorraquín.
La empresa transfirió su planta ubicada en el Área Industrial El Pantanillo, en Catamarca, y recibió a cambio un lote de 28.403,63 metros cuadrados en el departamento Capital de Córdoba. Según la información societaria, ambos inmuebles tenían una valuación similar, por lo que la operación fue presentada como una permuta de activos y no como una venta destinada a obtener fondos.
El antecedente financiero de Finpak también resulta relevante: su último ejercicio anual cerrado en junio de 2025 había registrado una pérdida de $177,9 millones, junto con un escenario de estrechez financiera.
La situación de Rheem reúne dos movimientos que suelen presentarse por separado: la reorganización de las finanzas empresariales y la reducción del empleo. En este caso, ambos procesos aparecen vinculados dentro de una misma estrategia de reestructuración.
La compañía consiguió extender el vencimiento de una deuda millonaria, pero el camino incluyó la desvinculación de aproximadamente una décima parte de su plantilla. Para los trabajadores afectados, la reorganización financiera se traduce en la pérdida concreta de puestos de trabajo.
El caso vuelve a poner en discusión quién absorbe los costos de los procesos de ajuste empresarial. Mientras el grupo procura ordenar sus obligaciones y sus activos, el impacto inmediato sobre el empleo queda reflejado en los datos comunicados a los organismos regulatorios.
Comisión Nacional de Valores. (2026, 8 de septiembre). Garovaglio y Zorraquín S.A.: Hecho relevante sobre despidos y negociación de préstamos. CNV.
iProfesional. (2026, 14 de septiembre). Los dueños de los termotanques Rheem refinancian una deuda millonaria y avanzan con un fuerte ajuste.
InfoGremiales. (2026, 17 de septiembre). Rheem despidió al 10% del personal y avanza con un fuerte ajuste para refinanciar una deuda millonaria.
El Cronista. (2026, 12 de febrero). Los dueños de los termotanques Rheem buscan reestructurar u$s 12 millones para evitar el default.
La Nación. (2026, 12 de febrero). Rheem negocia la cancelación de préstamos por más de US$12 millones.
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