Daniel Alfredo Neira acordó su desvinculación del Enacom y recibió una liquidación neta de casi $110 millones. Al día siguiente comenzó una nueva etapa laboral en el INTA, en medio de un contexto de retiros voluntarios y políticas de reducción del gasto público.
Nicolás Valdez // Jueves 17 de septiembre de 2026 | 06:41
Una indemnización millonaria y un nuevo cargo estatal
El dato que concentra la atención es la secuencia temporal: Neira dejó formalmente el Enacom el 31 de julio de 2026 y su designación en el INTA estableció efectos desde el 1° de agosto. Mientras el Gobierno de Javier Milei sostiene políticas de reorganización y reducción del gasto estatal, el caso plantea interrogantes sobre cómo se administran los recursos públicos y se seleccionan los funcionarios.
La información publicada por LA NACION y Tiempo Argentino permite reconstruir los principales detalles del proceso, aunque no acredita por sí sola la existencia de una irregularidad o un fraude.
Neira es contador y desarrolló su carrera en áreas vinculadas con la administración y las finanzas de organismos estatales de comunicaciones.
Según Tiempo Argentino, ingresó en enero de 2012 a la entonces Comisión Nacional de Comunicaciones (CNC), antecedente institucional del Enacom. En 2017 fue designado subgerente del Área de Contabilidad, Presupuesto y Liquidaciones.
En 2025 asumió como subdirector de Contabilidad y Finanzas, con categoría A. Su experiencia en la gestión contable y administrativa fue un antecedente relevante para el cargo que posteriormente ocupó en el INTA.
La desvinculación del Enacom incluyó una liquidación final neta de $109.781.999,73, de acuerdo con la documentación citada por LA NACION.
El monto informado estuvo compuesto por distintos conceptos indemnizatorios y salariales. La indemnización por antigüedad alcanzó los $73.067.618,10, mientras que el preaviso representó $9.742.349,08.
A su vez, las vacaciones no gozadas sumaron $24.096.076,72. La suma de los conceptos detallados conformó el total neto publicado.
El análisis del caso requiere diferenciar entre el dinero recibido por el funcionario y el costo total que la desvinculación pudo representar para el organismo. La información periodística consultada no presenta un desglose completo de eventuales costos adicionales.
Según LA NACION, Neira se desvinculó formalmente del Enacom el 31 de julio de 2026. Al día siguiente, el 1° de agosto, comenzó a regir su designación en el INTA.
La rapidez de la transición constituye el elemento central de la controversia. No obstante, el hecho de que ambas fechas sean consecutivas no demuestra que la contratación haya sido ilegal ni que existiera una maniobra fraudulenta.
Tiempo Argentino señaló que el proceso de incorporación al INTA había comenzado el 1° de julio, antes de que se concretara la salida del funcionario del Enacom. Ese antecedente permite identificar una secuencia administrativa que requiere ser examinada a partir de los expedientes correspondientes.
El Consejo Directivo del INTA formalizó la designación mediante la Resolución 296/2026, del 3 de septiembre.
La norma estableció el nombramiento transitorio de Neira como gerente tipo A de la Gerencia de Contabilidad, Gestión Administrativa y Patrimonio, dependiente de la Dirección General de Administración.
El cargo corresponde al nivel 11 y contempla una duración inicial de 180 días, con posibilidad de prórroga si no se realiza el procedimiento de selección correspondiente.
La diferencia entre la fecha de inicio de funciones, el 1° de agosto, y la formalización de la resolución, el 3 de septiembre, es otro aspecto que merece una revisión documental.
Uno de los puntos señalados por LA NACION se relaciona con el conocimiento que tenían los integrantes del Consejo Directivo sobre la desvinculación de Neira del Enacom y la indemnización percibida.
De acuerdo con esa publicación, integrantes del Consejo manifestaron que el currículum del funcionario había sido remitido por la Dirección General de Administración. Sin embargo, habrían señalado que no se les informó que Neira había sido desvinculado del Enacom y había recibido una liquidación cercana a los $110 millones.
Una fuente citada por el medio indicó que el Consejo analizaba revisar la aprobación de la designación y consultar a los servicios jurídicos sobre los pasos a seguir.
La información disponible no permite establecer qué documentación recibió cada integrante del Consejo ni si existió una decisión deliberada de ocultar información. Para determinarlo sería necesario acceder al expediente de contratación y a las comunicaciones administrativas correspondientes.
El caso se produce en un contexto de implementación de programas de retiro voluntario en el INTA. Según LA NACION, el organismo contaba con aproximadamente 5750 empleados y había instrumentado dos procesos de retiro.
El primero se realizó en noviembre de 2024 y alcanzó a 394 trabajadores. El segundo se implementó en junio de 2026 y comprendió a alrededor de 850 agentes, aunque algunas solicitudes no llegaron a concretarse.
En este escenario, la contratación de un funcionario que acababa de desvincularse de otro organismo estatal plantea un debate sobre los criterios de reorganización de la administración pública. La cuestión no consiste únicamente en el monto de la indemnización, sino también en la transparencia de las decisiones y en la coherencia de las políticas de personal.
La Resolución 144/2026, mencionada por LA NACION, establecía una restricción para quienes accedieran al retiro voluntario del INTA: no podrían reincorporarse ni prestar servicios bajo ninguna modalidad en el Sector Público Nacional durante cinco años desde la baja.
Sin embargo, la información consultada no demuestra que la desvinculación de Neira del Enacom estuviera alcanzada por ese régimen específico. Se trata de organismos diferentes y de procedimientos que no pueden equipararse automáticamente.
Por eso, cualquier conclusión sobre una eventual incompatibilidad debe basarse en el contenido de las normas aplicables y en la documentación del caso.
La indemnización y la posterior incorporación de Daniel Neira al INTA abren interrogantes sobre la gestión de los recursos públicos durante la administración de Javier Milei.
El Gobierno sostiene una política de reducción del gasto y reorganización del Estado. En ese marco, resulta relevante conocer cómo se justifican las desvinculaciones, qué criterios se aplican para las nuevas designaciones y qué controles intervienen en las decisiones administrativas.
El caso también plantea la necesidad de distinguir entre una decisión legalmente posible y una decisión que pueda ser cuestionada por sus criterios de transparencia o conveniencia administrativa. Una indemnización no constituye, por sí misma, una prueba de irregularidad.
Para avanzar en una evaluación documentada, sería necesario conocer el expediente de desvinculación del Enacom, el fundamento jurídico de la liquidación y los informes que respaldaron la designación en el INTA.
El caso de Daniel Alfredo Neira concentra tres elementos: una liquidación neta cercana a los $110 millones, una incorporación al INTA con efecto desde el día siguiente a su salida del Enacom y una designación formalizada posteriormente mediante una resolución del organismo agropecuario.
La secuencia no demuestra automáticamente una conducta ilegal. Sin embargo, en un contexto de políticas de austeridad y retiros voluntarios, la transparencia de los procedimientos resulta fundamental para evaluar el uso de los recursos estatales.
La discusión no debería cerrarse únicamente en el monto abonado ni en la rapidez de la contratación. La cuestión central es qué decisiones se tomaron, con qué fundamentos y qué documentación permite verificar que los procedimientos se ajustaron a las normas vigentes.
La información de esta nota se basa exclusivamente en las dos publicaciones periodísticas compartidas.
La Nación. (2026, 16 de septiembre). Polémica: se fue con casi 110 millones cuando lo despidieron del Enacom y lo contrataron en el INTA. La Nación. https://www.lanacion.com.ar/economia/campo/polemica-se-fue-con-casi-110-millones-cuando-lo-despidieron-del-enacom-y-lo-contrataron-en-el-inta-nid16092026/
Tiempo Argentino. (2026). El pase del año: el Estado indemnizó a un funcionario con 110 millones de pesos y al día siguiente lo volvió a contratar. Tiempo Argentino. https://www.tiempoar.com.ar/ta_article/el-pase-del-ano-el-estado-indemnizo-a-un-funcionario-con-110-millones-de-pesos-y-al-dia-siguiente-lo-volvio-a-contratar/
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