El propio ministro de Defensa que lo sucedió lo dijo sin anestesia: en el terreno «hay un monolito y hay un playón de cemento». Nada más. La obra que Milei acaba de declarar estratégica por cadena nacional estuvo dos años bajo la gestión de Luis Petri sin mover un solo decimal del indicador oficial de avance.
La piedra fundamental de la Base Naval Integrada de Ushuaia, colocada en marzo de 2022. Foto: Ministerio de Defensa.
El Profe Romero // Miercoles 16 de septiembre de 2026 | 12:38
Tres años de Milei y el mismo 9,13% de avance
La frase no la dijo un opositor. La dijo el teniente general Carlos Presti, actual ministro de Defensa de Javier Milei, parado en el terreno donde debería estar la Base Naval Integrada de Ushuaia: «Lo sintetizaría con la nada misma. Hay un monolito y hay un playón de cemento. Venimos a cambiar eso» (Infobae).
Y agregó, para que no quedaran dudas de qué encontró: «Donde debería haber estado el inicio de la construcción solo hay un monolito, no hay nada». También anunció que «en enero arranca la construcción de la base» (Corta).
El detalle que el Gobierno no subraya es a quién le está haciendo la autopsia. Ese vacío no lo dejó el kirchnerismo solo: lo dejó, sobre todo, el ministro de Defensa que precedió a Presti en el mismo gobierno. Luis Petri estuvo dos años en el cargo, del 10 de diciembre de 2023 al 10 de diciembre de 2025, cuando pasó a ocupar una banca en la Cámara de Diputados.
Lo reemplazó Presti por el Decreto 869/2025 (Ministerio de Defensa). Y lo primero que hizo el reemplazo fue describir el legado de su antecesor como «la nada misma».
Hay una manera de medir esto sin adjetivos. Al 31 de diciembre de 2023 —tres semanas después de que Milei asumiera— la obra registraba un avance físico del 9,13% y una ejecución financiera de unos $2.500 millones, según el informe que Defensa envió al Congreso (Chequeado).
El Informe de Gestión N° 139, de mayo de 2024: 9,13%. El N° 142, de abril de 2025: 9,13%. El mismo número, con los mismos dos decimales, un año después (Zona Militar).
En agosto de 2025, en el último informe que Guillermo Francos presentó ante el Congreso como jefe de Gabinete, Defensa volvió a informar 9,13% y casi los mismos $2.500 millones de ejecución. Veinte meses de gestión sin un solo avance neto (Chequeado).
El último dato oficial disponible, del Informe N° 144 de la Jefatura de Gabinete, mantiene el 9,13% de avance físico contra un 19,40% de avance financiero, sobre una inversión acumulada de $2.474.833.898 entre 2021 y 2025 (iProfesional).
Ahí está el nudo. El avance financiero del proyecto duplica el avance físico: 19,40% de plata ejecutada contra 9,13% de obra construida. El mismo informe interno de 2025 consigna esa relación (Clarín).
¿Y qué hay en el terreno por esos $2.474 millones? El inventario oficial es corto: los movimientos de suelo para dos galpones modulares de unos 1.250 metros cuadrados cada uno, un sistema de fundaciones y la platea de hormigón armado del Galpón Modular 24B, terminada en mayo de 2025. Después, carpetas: documentación técnica y licitatoria del muelle, de las redes de infraestructura y de otros edificios (iProfesional).
El muelle de 1.050 metros, el complejo naval y las viviendas del personal —es decir, la base— no existen. La ejecución estuvo a cargo del astillero Tandanor, que hizo los estudios de suelo, el diseño de los galpones, las excavaciones y las fundaciones (Zona Militar).
Y hay algo peor que gastar mal: no gastar. En abril de 2025, el propio Ministerio de Defensa reconoció que no estaban previstas nuevas erogaciones presupuestarias para ese ejercicio (Zona Militar). Tres meses antes, en enero de 2025, Petri había declarado: «Hay fondos destinados en 2025 para desarrollar esta obra estratégica, que nos convertirá en la puerta de entrada al continente blanco y nos dará una gran ventaja frente a otros países» (Diario Prensa).
Petri hablaba entonces de un proyecto de US$300 millones en tres etapas: muelle, base y viviendas (Diario Prensa). De todo eso, en dos años, salió una platea de cemento.
El 3 de septiembre de 2026, por cadena nacional, Milei anunció sanciones a las petroleras que operen en Malvinas y la construcción de una base naval en Tierra del Fuego, con llamado a la unidad nacional incluido (Ámbito).
No era la primera vez que la base le servía de escenografía. En abril de 2024, Milei la presentó en Ushuaia como un futuro «gran centro logístico» ante la entonces jefa del Comando Sur, la generala Laura Richardson (Letra P).
Si la base es tan estratégica para la soberanía en el Atlántico Sur y para la logística antártica, la pregunta se responde sola: ¿por qué en casi tres años de gobierno el indicador oficial no se movió un solo decimal? ¿Por qué el ministro que hoy la declara prioritaria es el mismo Gobierno que durante dos años no le puso una partida nueva?
Hay más contradicciones en la misma zona. El 21 de agosto de 2026 —un mes antes del anuncio por cadena nacional— Milei y el jefe de Gabinete, Diego Santilli, firmaron el Decreto 764/2026, que autoriza a la Agencia de Administración de Bienes del Estado a vender un predio de la Armada de 382.594 metros cuadrados, unas 38 hectáreas en cuatro fracciones, contiguo al obrador de la base (elDiarioAR).
«No podés un mes atrás sacar a remate las tierras estratégicas que tiene la Armada en la ciudad y un mes después anunciar una base», resumió el intendente de Ushuaia, Walter Vuoto, que además reclamó una mesa de trabajo porque Nación no convocó a las autoridades locales (elDiarioAR).
Y mientras se anunciaba soberanía, en el puerto de Ushuaia se hundía la infraestructura existente: el 6 de mayo de 2026 se fue a pique el dique de la Armada, parte del proyecto de dique flotante autónomo de 3.200 toneladas y US$15 millones que el Astillero Río Santiago había acordado con la Armada en marzo de 2023 y que quedó paralizado tras la llegada de Milei y de Petri a Defensa (Canal Abierto). El hundimiento derivó en un pedido de informes al Poder Ejecutivo en la Cámara de Diputados.
El 4 de septiembre de 2026 se publicó el DNU 867, que reasignó $217.954 millones —unos US$142 millones— al área de Defensa, con partidas vinculadas a la Base Naval Integrada y a la Base Antártica Conjunta Petrel (Clarín).
Presti asegura que esa plata ya está en el Ministerio y en la Armada, que el Presupuesto 2027 prevé más de $300.000 millones adicionales, que las obras se reanudan a comienzos de 2027 y que la base estaría terminada a fines de 2029. También aclaró que el financiamiento será «cien por ciento argentino», sin socios extranjeros (Infobae).
Pero la cuenta no cierra. Marcelo Seghini, asesor del bloque de diputados radicales y especialista en temas militares, calcula que el proyecto completo cuesta entre US$400 millones y US$500 millones: más del doble de lo que el decreto reasignó (Clarín).
Mientras tanto, el balance de los dos años de Petri en Defensa es el que describió su propio sucesor: un monolito de 2022, una platea de cemento de 2025 y un 9,13% que no se movió.
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