VERGONZOSO

Milei en Chile reivindicó la sangrienta dictadura del genocida Augusto Pinochet

Durante el Foro Madrid, Javier Milei presentó el derrocamiento de Salvador Allende como el comienzo de una etapa de estabilidad y crecimiento en Chile. Sus expresiones, formuladas pocos días antes del aniversario del golpe de 1973, provocaron críticas políticas y familiares.

Milei en Chile reivindicó la sangrienta dictadura del genocida Augusto Pinochet

Nicolás Valdez // Jueves 03 de septiembre de 2026 | 20:16

Sus dichos generaron un fuerte rechazo

Milei reivindicó en Chile el golpe contra Salvador Allende

Javier Milei llegó este jueves a Santiago de Chile y convirtió su participación en el Foro Madrid en una intervención política de fuerte contenido ideológico. Frente a dirigentes y referentes de la derecha y la ultraderecha iberoamericana, el Presidente argentino reivindicó el derrocamiento de Salvador Allende y sostuvo que, después de aquel episodio, Chile ingresó en una etapa de estabilidad y crecimiento que se extendió durante más de 40 años.

“Tras el derrocamiento del comunista Allende, Chile entró en un período de estabilidad y crecimiento que se extendió por más de 40 años”, afirmó Milei durante su discurso. A continuación, sostuvo que, gracias a ese proceso, Chile se convirtió en “la envidia” económica de toda la región.

La formulación no fue un comentario marginal dentro de su discurso. Milei eligió el derrocamiento de un presidente constitucional como punto de partida de su relato sobre el supuesto éxito de las denominadas “ideas de la libertad” en Chile.

 

Una lectura del golpe como comienzo de una etapa de crecimiento

Milei presentó la historia reciente chilena como una disputa entre proyectos políticos e ideológicos. Según su interpretación, después de la caída de Allende las “ideas de la libertad” triunfaron en la práctica, pero posteriormente la derecha habría descuidado la disputa cultural en ámbitos como los medios de comunicación y las universidades.

Desde esa perspectiva, el Presidente argentino también vinculó el estallido social chileno con esa supuesta derrota cultural. Afirmó que la protesta era inevitable porque durante demasiado tiempo se había descuidado “el terreno de la batalla de las ideas”.

Milei rechazó además la interpretación de que las protestas estuvieran relacionadas con las desigualdades del modelo económico chileno y sostuvo que las condiciones de vida de los sectores de menores ingresos eran mejores que en otros países de la región.

El planteo vuelve particularmente controvertida su intervención: la ruptura institucional aparece en su relato asociada al comienzo de un período que describe en términos económicos positivos, mientras que las consecuencias políticas y sociales de aquella ruptura quedan fuera del eje central de su exposición.

 

“Zurdos mugrosos” y el “cáncer de la izquierda”

La reivindicación del golpe estuvo acompañada por una escalada verbal contra la izquierda. Milei calificó a sus adversarios ideológicos de “zurdos mugrosos” y definió a la izquierda como un “cáncer”. También sostuvo que las derechas debían profundizar sus vínculos internacionales para enfrentar a un adversario que, según su visión, actúa de manera regional y global.

El discurso presentó así la política latinoamericana como una confrontación entre bloques ideológicos. Milei afirmó que se trata de una batalla “entre el bien y el mal” y llamó a fortalecer una red internacional vinculada con las denominadas “ideas de la libertad”.

La retórica utilizada por el Presidente argentino provocó cuestionamientos incluso por el modo elegido para referirse a quienes piensan políticamente diferente. El Partido Socialista chileno consideró inaceptable que un mandatario extranjero reivindicara un golpe de Estado y utilizara “epítetos y groserías” contra sus adversarios.

 

La respuesta de la nieta de Allende

Las declaraciones de Milei generaron una respuesta directa de Maya Fernández, nieta de Salvador Allende y exministra de Defensa de Chile. Fernández calificó de “en extremo graves” las expresiones del Presidente argentino y cuestionó especialmente que presentara el golpe de Estado de 1973 como el inicio de una etapa de estabilidad y crecimiento.

Según la declaración difundida por Fernández, Milei “elogia el derrocamiento de un Presidente elegido democráticamente” y esa interpretación de la historia chilena “normaliza la ruptura institucional y el golpe de Estado”. La exfuncionaria sostuvo además que esa idea no debería ser tolerada ni celebrada por un país que valore su democracia.

Fernández remarcó también la proximidad temporal de las declaraciones con el aniversario del golpe militar del 11 de septiembre de 1973. Según consignó La Nación, señaló que aquella fecha recuerda el inicio de una dictadura responsable de torturas, asesinatos, desapariciones forzadas y graves violaciones a los derechos humanos.

Para la nieta de Allende, las palabras de Milei expresan una falta de respeto hacia la memoria democrática de Chile y una preocupante indolencia frente a las víctimas y sus familias.

 

El Partido Socialista pidió una respuesta oficial

El Partido Socialista chileno también reclamó al gobierno de José Antonio Kast una postura formal frente a las declaraciones del Presidente argentino. La colectividad sostuvo que Allende ejerció como mandatario constitucional hasta su muerte en el Palacio de La Moneda.

“Existe un límite que ninguna democracia debe relativizar”, planteó el partido al referirse a los golpes de Estado, las dictaduras y las violaciones a los derechos humanos. Para la organización, estos hechos no pueden justificarse independientemente del signo político del gobierno de turno.

La reacción política chilena colocó así el discurso de Milei en el centro de una discusión que excede las diferencias entre derecha e izquierda. La controversia se instaló alrededor de una cuestión institucional: qué ocurre cuando un presidente extranjero presenta como parte de una historia exitosa el derrocamiento de un mandatario elegido democráticamente.

 

Milei y Kast: una alianza política expuesta en La Moneda

La visita también estuvo marcada por la cercanía política entre Milei y el presidente chileno José Antonio Kast. El mandatario argentino destacó al comienzo de su intervención que era un placer regresar a Chile después de la victoria y reciente asunción de “mi amigo” Kast.

Posteriormente, ambos presidentes mantuvieron un encuentro de trabajo en el Palacio de La Moneda. El comunicado conjunto de los gobiernos argentino y chileno destacó el estado de la relación bilateral, la cooperación energética, la integración minera, el comercio, la seguridad, la Antártida y la coordinación fronteriza.

Los dos gobiernos también coincidieron en cuestiones vinculadas con el Estrecho de Magallanes y las Islas Malvinas. El comunicado reafirmó la vigencia de los tratados de 1881 y 1984 respecto del estrecho y consignó que Kast reiteró el respaldo chileno a los derechos de soberanía argentinos sobre las Islas Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur.

Sin embargo, el comunicado bilateral se concentró en la agenda institucional y no incorporó las polémicas declaraciones de Milei sobre Allende, el golpe de 1973 o sus ataques contra la izquierda.

 

Una visita que dejó mucho más que acuerdos bilaterales

La presencia de Milei en Chile terminó exponiendo con claridad el componente ideológico de su proyecto político regional. Su discurso no se limitó a defender determinadas políticas económicas: ubicó el derrocamiento de Allende como el comienzo de una etapa que presentó como exitosa y reivindicó la necesidad de profundizar una confrontación cultural contra la izquierda.

El problema político quedó planteado en términos difíciles de disimular. Mientras Milei reivindicó el período posterior al derrocamiento de Allende y describió sus resultados en términos favorables, dirigentes socialistas y la propia familia del expresidente chileno denunciaron que esa lectura termina normalizando la ruptura institucional y relativizando la memoria de las víctimas.

La visita a Chile, por lo tanto, dejó una imagen que trasciende la fotografía de Milei junto a Kast en La Moneda. El Presidente argentino utilizó un escenario internacional para profundizar su batalla política contra la izquierda y convirtió uno de los episodios más sensibles de la historia chilena en un argumento para defender su propia concepción de las llamadas “ideas de la libertad”.

El impacto político de sus palabras dependerá ahora de la respuesta que generen en Chile. Por lo pronto, el rechazo del Partido Socialista y de Maya Fernández muestra que la reivindicación del golpe y la caracterización positiva del período posterior abrieron un nuevo frente de controversia en torno a la visita presidencial argentina.

 

Fuentes

Casa Rosada. (2026, 3 de septiembre). Discurso del Presidente Javier Milei en el V Encuentro Regional del Foro Madrid, organizado por la Fundación Disenso, en Santiago de Chile. Presidencia de la Nación Argentina. Casa Rosada

Presidencia de la República de Chile. (2026, 3 de septiembre). Comunicado conjunto de los gobiernos de la República de Chile y República Argentina. Prensa Presidencia de Chile

24 Horas. (2026, 3 de septiembre). Partido Socialista pide al Gobierno rechazar dichos de Milei sobre Allende: “Existe un límite que ninguna democracia debe relativizar”. 24 Horas

BioBioChile. (2026, 3 de septiembre). “El comunista Allende” y “zurdos mugrosos”: las incendiarias frases de Javier Milei en el Foro Madrid. BioBioChile

La Nación. (2026, 3 de septiembre). La dura respuesta de la nieta de Salvador Allende a Milei por sus dichos sobre Pinochet. LA NACION

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