Un exhaustivo balance cuantitativo expone la acelerada erosión política y la parálisis estructural de la gestión libertaria. Con un rechazo popular que roza el 60%, un derrumbe histórico en la confianza del consumidor y una inversión extranjera en terreno negativo con fuga constante de utilidades, el análisis del economista Alfredo Zaiat en Futurock revela los números que marcan el agotamiento del plan económico oficial.
Grafico estadistico que muestra la caida de la imagen positiva de Javier Milei y el balance negativo de divisas.
Redacción En Orsai // Viernes 07 de agosto de 2026 | 08:29
El economista Alfredo Zaiat presentó en su habitual columna en el programa Habrá Consecuencias de Futurock un pormenorizado análisis sobre la profunda debilidad política y económica que atraviesa la administración de Javier Milei. Respaldado en series estadísticas de consultoras de opinión pública, la Universidad Torcuato Di Tella y balances oficiales del Banco Central de la República Argentina (BCRA), Zaiat demostró que el relato de la "atracción de inversiones" choca de frente contra un escenario real de fuga de capitales, caída de la confianza y rechazo social creciente.
Lo esencial:
El primer bloque del informe abordó el quiebre de la opinión pública respecto a la figura presidencial. Apoyándose en el relevamiento de datos elaborado por el analista Guillermo Mancilla, que compila una media móvil mensual sobre la base de 277 encuestas de imagen y 262 de gestión, Zaiat detalló cómo la brecha entre aprobación y desaprobación se expandió aceleradamente desde comienzos de año.
A diferencia del primer año de mandato, donde la paridad se mantenía ajustada, en el escenario actual la imagen negativa de Milei se consolidó cerca del 60%, mientras que la valoración positiva descendió al 36,5%. En cuanto a la evaluación de la gestión gubernamental, el rechazo alcanza el 59,4% frente a un escaso 34,4% de aprobación. Adicionalmente, el último estudio de la firma AtlasIntel para la agencia Bloomberg registró un nivel de desaprobación aún superior, ubicándolo en un 62,4%.
Para entender el contexto:
Frente a la narrativa gubernamental de que las reformas regresivas y la desregulación extrema derivarían en una lluvia de inversiones, el economista expuso las cifras reales de la Inversión Extranjera Directa (IED). Mientras que durante las gestiones de Néstor Kirchner, Cristina Fernández de Kirchner e incluso el período previo el flujo de IED fue mayoritariamente positivo, bajo el ciclo libertario la curva cayó a terreno negativo.
Los inversores internacionales no están trayendo divisas para la economía real ni para la generación de puestos de trabajo. Al contrario, las estadísticas basadas en informes de la Fundación de Investigaciones para el Desarrollo (FIDE) y del Banco Central revelan que el balance cambiario de 2026 acumula un déficit de 2.863 millones de dólares en el rubro de IED y remisión de utilidades.
Lejos de fomentar la radicación de proyectos productivos, el esquema económico facilitó que las multinacionales que ya operan en el país aceleren el giro de ganancias hacia sus casas matrices. Incluso los sectores más favorecidos por la política oficial, como la minería, el sector financiero, el agro y la energía (con Vaca Muerta como eje principal), muestran un comportamiento extractivo donde se reducen las inversiones y se incrementa el drenaje de dólares.
A este panorama se suma el deterioro en las relaciones diplomáticas con socios estratégicos del Mercosur como Brasil —cuarto origen de la inversión extranjera en la Argentina—, lo que profundiza el aislamiento internacional y elimina cualquier señal de recuperación para la industria y el comercio nacional.
Fuentes: Columna de Alfredo Zaiat en Futurock FM (Programa Habrá Consecuencias), datos del Banco Central de la República Argentina (BCRA), encuesta de la Universidad Torcuato Di Tella y relevamiento de la agencia Bloomberg / AtlasIntel.