El camuflaje discursivo del PRO de cara a las PASO puso de relieve lo peor de la fuerza política que conduce el Jefe de Gobierno porteño: la falsedad. El electorado le cobró a Macri el "panquequismo" y sintió el golpe en las encuestas: ahora denuncia que podría haber fraude.
Jueves 30 de julio de 2015 | 16:43
Mauricio Macri es una máquina de cometer errores a pocos días de las PASO. Cambios en el discurso, videos que evidencian los verdaderos planes económicos del PRO y la estrategia de no decir nada de Jaime Durán Barba, desnudada por Federico Sturzenegger.
La repercusión fue amplia y Macri quedó mal parado ante un electorado que lo recibió como una profunda falta de coherencia.
En este contexto, las encuestas favorecen cada vez más a Daniel Scioli y Macri comenzó con la vieja y conocida estrategia de lanzar a volar al fantasma del fraude. Tal como había hecho Carrió y los dos diarios más importantes del país, el Jefe de Gobierno porteño lanzó: "No queremos sorpresas con este sistema de votación mañoso que se presta a la trampa y que es el más arcaico de América".
"Espero que en breve se implemente un mecanismo más transparente", agregó, en clara referencia al sospechado sistema que el macrismo implementó en la Ciudad de Buenos Aires.
Lo cierto es que con este mismo sistema electoral que Macri cuestiona, el kirchnerismo perdió en 2009 y en 2013 frente a Francisco De Narváez y Sergio Massa. En aquellas ocasiones, la oposición no agitó el fantasma del fraude.
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