Sorprendido porque esperaba a Máximo Kirchner en ese lugar (según sus medios y sus voceros habían anticipado la semana pasada), el Grupo Clarín trata hoy de descalificar al pre candidato a la Presidencia, Daniel Scioli, por haber decidido que el secretario Legal y Técnico de la Presidencia, Carlos Zannini, lo acompañe en la fórmula para las próximas PASO.
Sergio Villone - Redacción En Orsai // Miercoles 17 de junio de 2015 | 11:00
Clarín titula en tapa que fue una imposición de la presidenta de la Nación, Cristina Fernández de Kirchner, para seguir alimentando en sus lectores el prejuicio de que el bonaerense es un títere de la Casa Rosada (Cristina puso a Zannini de candidato a vice de Scioli”). “Expresa al sector más duro del oficialismo”, dramatiza en la bajada.
“Era cierto: Scioli se dobla como una silla plegable y está dispuesto a hacer todo lo que haya que hacer para llegar a ser presidente. Anoche fue obligado a tragarse el mayor sapo de su carrera: Cristina le impuso a Carlos Zannini como candidato a vicepresidente”, escribe Ricardo Roa, uno de los editores responsables del diario de Ernestina Herrera de Noble y Héctor Magnetto, en una columna que tituló: “Scioli al Gobierno, Cristina al poder”.
“La elección de Zannini como compañero de fórmula, sin embargo, no parece el perfil que buscaba el gobernador. El prefería a otro gobernador peronista, había trascendido en los últimos meses. En los hechos, en los últimos días Scioli se había mostrado con su par de Salta, Juan Manuel Urtubey. Así, la primera lectura del anuncio de Scioli es que, más que un ofrecimiento de él a Zannini, la candidatura podría haber sido una sugerencia de la propia Presidenta”, sugiere la nota principal en clarin.com con el título: “Cristina le puso el vice a Scioli: será Carlos Zannini”.
En un material complementario, Clarín llama a Zannini “el hombre de la lapicera”, y recuerda que el funcionario nacional “comenzó a militar en la década del 70, en el contexto de la "primavera camporista" y la posterior llegada de Juan Domingo Perón a su tercera presidencia. Pero el funcionario no integró las filas del peronismo revolucionario, hegemonizado por la Juventud Peronista, sino que se unió a la Vanguardia Comunista, una extracción de izquierda radicalizada vinculada al maoísmo”.
Otro de los editores responsables del diario, Eduardo van der Kooy, considera que “la dama movió su pieza” y que ”está dispuesta a maniatar al candidato kirchnerista”. Además, recurre a la vieja figura del “comisario político”, que ya la empresa había utilizado cuando fue nombrado Gabriel Mariotto como vicegobernador de Scioli, aunque luego nada de lo que se desprende ese “cargo” haya sucedido. “No hay mejor gendarme político para custodiar al kirchnerismo que el secretario Legal y Técnico”, dice van der Kooy hoy.
“(Scioli) jamás esperó a Zannini. Su rostro optimista cuando salió de su oficina del Banco Provincia contrastó con el semblante forzado que mostró al hacer el anuncio en un medio de TV de la cadena paraestatal. A esa tarea también lo condenó la Presidenta”, denuncia van der Kooy, con la firme tarea de desautorizar a Scioli.
“Scioli constituiría apenas un mascarón de proa. Cristina, Zannini, Máximo y la tropa de fieles –en el Congreso, en la Justicia y en el Estado– impondrían la dirección política y el rumbo que presumen para la Argentina. En ese contexto, todos los regateos de Scioli para acomodarse a las circunstancias parecieran haber resultado vanos. Esta triste y pobre historia la conoció ya la Argentina con formato de tragedia”, se lamenta.
Ahora Clarín -según lo que se lee en varias notas de hoy- espera que el ministro del Interior y Transporte, Florencio Randazzo, baje su precandidatura presidencial y se presente a las elecciones a gobernador en la provincia de Buenos Aires. Y se pregunta qué va a hacer la oposición ahora.