Envalentonado por haber arrastrado a la UCR detrás de la candidatura presidencial de Mauricio Macri, el presidente del radicalismo Ernesto Sanz tuvo su primer fracaso como candidato oficial de la UCR: tiró un globo de ensayo para sumar a Margarita Stolbizer como su compañera de fórmula en la interna de la alianza con el PRO y Elisa Carrió, pero la líder del GEN lo desechó decorosamente mientras que sus partidarios le pagaron sin miramientos al mandamás radical que quedó desahuciado.
Por Àngel Lisboa // Martes 17 de marzo de 2015 | 07:43
Dispuesto a querer convencer a los boinas blancas (ahora amarillentas) que no es sólo un paupérrimo sparring para convalidar las aspiraciones presidenciales de Macri y que
Stolbizer, que aun mantiene un dejo de admiración “intelectual” por su ex correligionario, lo desechó casi displicentemente: “No creo que me lo ofrezca, sabe que nosotros no vamos a una interna con (Elisa) Carrió y con el PRO”, dijo tras su regreso de Brasil, a donde viajó para ver a su hijo jugar en el basquetbol profesional de Flamengo y para mantenerse alejada de la convención nacional del radicalismo sobre la que no quiere opinar.
Sus partidarios en el GEN fueron más categóricos. “Stolbizer quiere un vice progresista, y como Sanz no es progresista y mide menos que ella, seguramente no lo tendrá en cuenta”, arriesgó antes que su jefa el ex diputado Horacio Alcuaz, unos de los armadores territoriales de Margarita, convencido que Sanz solo busca –igual que Carrió- pasar la topadora sobre los escombros del FAUnen para ampliar las chances de Macri.
“Nosotros buscamos otra construcción, un amplio espacio de centroizquierda que deja la ancha franja entre el Macri, (Sergio) Massa y (Daniel) Scioli”, agregó el senador nacional del GEN, Jaime Linares, que sostuvo que
Ambos –Linares y Alcuaz— están convencidos que no pocos decepcionados radicales terminarán votando por Stolbizer. Aunque el GEN tampoco escapó a la disyuntiva del radicalismo, de cuyo tronco surgieron también decepcionados de otros traspiés. Uno de los pocos intendentes del GEN, Sergio Buil, de la localidad del interior bonaerense de Rivadavia, ya había pulseado a favor de un acuerdo con Macri antes que los radicales se definan. Otra pequeña pulseada que Sanz pierde con Macri, entre otras grandes, que el titular de