El diputado y ex intendente de Tigre aprovecha cada aparición pública para hablar de los días que le quedan a la presidenta en el poder y criticar cuestiones económicas y de seguridad.
Javier Lema - Redacción Enorsai // Domingo 27 de julio de 2014 | 11:27
El diputado nacional aseguró que "la gente tiene la esperanza de que en 502 días va a estar mejor".
El diputado Nacional Sergio Massa no pierde oportunidad de mencionar los 505, 504,503 días que le quedan a la presidenta Cristina Fernández de Kirchner al frente de la Casa Rosada. Al mejor estilo Crónica TV anunciando la primavera, el líder del Frente Renovador, va descontando días cada vez que tiene un micrófono adelante.
La intención es instalar la sensación de final y para eso cuanta con la ayuda de los medios de comunicación. Los mismos que por estas horas, y con tapas rimbombantes, sostienen su precio, desgastado en la bolsa de valores de la política.
Su alianza con carapintadas, y lo peor del viejo PJ y el menemismo empezó a pasarle factura, aunque le quedan cartas por jugar. Como la probable candidatura de Roberto Lavagna en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
En una recorrida por San Fernando, el diputado nacional aseguró que "la gente tiene la esperanza de que en 502 días va a estar mejor", en alusión al fin del mandato presidencial, en 2015.
"Los vecinos nos plantearon su preocupación de que la plata no les alcanza. Encontramos un crecimiento de la demanda, de la asistencia a comedores y del pedido de ayuda de mercadería", indicó, luego de visitar un lugar comunitario donde reciben alimentos las personas que, por su situación económica, no pueden comprar.
"La inflación está haciendo mucho daño y hay gente que perdió el laburo, sobre todo en la economía informal. Hay una enorme presión de los impuestos, que le hacen daño al poder de compra. Tiene que haber dirigentes que vayamos escuchemos a la gente y pongamos la cara", finalizó.
El dirigente, ex jefe de gabinete de Cristina Fernández evitó pronunciarse sobre lo que llama “presión impositiva” pero para los bolsillos holgados.