Apenas 24 horas después de quejarse por la falta de quorum en el recinto debido a la ausencia del oficialismo, la oposición se levantó de sus bancas y dejó al Jefe de Gabinete de Ministros sólo con el bloque del Frente Para la Victoria.
Miercoles 04 de junio de 2014 | 16:40
se retiran del recinto al no poder transformar una rendición de cuentas en una interpelación
La historia parece repetirse. Un candidato que derrota al kirchnerismo en las Legislativas ingresa a la Cámara de Diputados y se diluye el simultaneo con incomprensibles acciones de todo el bloque opositor.
La exposición del Jefe de Gabinete de Ministros no es una interpelación, es una suerte de “rendición de cuentas” de la gestión. La oposición se retiró del recinto ante la imposibilidad de repreguntar. La Cámara Baja está compuesta por 257 diputados que, por supuesto tienen derecho a preguntar, pero la modalidad de pregunta y repregunta con ese número de legisladores generaría una sesión interminable.
Los diputados expresaron que en el Senado de la Nación esta modalidad era llevada a cabo, lo cual es cierto en parte. En la última sesión en la Cámara Alta a la que concurrió Capitanich, hubo problemas por la modalidad adoptada y se modificó en un breve cuarto intermedio que ordenó una sesión caótica, más parecida a una charla de café que a un ámbito parlamentario.
Los bloques de la oposición le reclamaron a Juan Manuel Abal Medina, ex-Jefe de Gabinete, que concurriera en su momento a cumplir con lo que establece la Constitución de la Nación. Ahora, que Capitanich cumple el mandato, se retiran del recinto al no poder transformar una rendición de cuentas en una interpelación y exponer así a Capitanich a un linchamiento legislativo que repercuta en los medios, que, en definitiva, es el único objetivo de la oposición.
La historia se repite y el final es conocido. En 2011 el Frente Para La Victoria retuvo la Presidencia con el 54% de los votos.