El Ministro de Economía, Axel Kicillof, participó de la cubre del Grupo de los 77 más China y aseguró que el país está dispuesto a pagar la deuda. Sin embargo, el fallo de los tribunales de Estados Unidos pone en peligro los acuerdos que fueron celebrados en el marco del desendeudamiento.
Pep - Redacción En Orsai // Jueves 26 de junio de 2014 | 08:12
El accionar de los fondos buitre pone en riesgo al país
El funcionario nacional indicó que “la Argentina quiere seguir pagando su deuda reestructurada, la Argentina quiere seguir pagando, pero no la dejan. Es un caso inédito, insólito. ¿Por qué? Porque nos han impuesto determinadas condiciones que tienen consecuencias que ponen en riesgo, no ya la reestructuración, no ya la situación financiera externa del país, sino la economía en su conjunto”.
El dictamen de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, que avaló la medida de primera instancia del juez Griesa, paralizó la reestructuración de la deuda y la obligó a desembolsar casi 1.500 millones de dólares a los fondos buitres para el 30 de este mes.
“Quiere decir que el accionar de los fondos buitre no es que pone en riesgo la reestructuración, pone en riesgo al país, pone en riesgo a nuestro pueblo, pone en riesgo los derechos para proteger a los argentinos del accionar del sistema financiero internacional”, puntualizó Kicillof.
El problema no es solamente de Argentina, sino que además sienta un precedente con las deudas contraídas por otros países, ya que podrían correr una situación similar con los fondos buitre.
El Ministro repasó la historia del endeudamiento externo del país, que se acrecentó de manera alarmante a partir de 1976, con la dictadura militar, y terminó en 2001 con la peor crisis social.
Recordó que desde 2003, Argentina inició un programa de reestructuración aceptado por más del 90% de los acreedores. Sin embargo, los “fondos buitres” compraron bonos no reestructurados de una minoría y demandaron al país para que pagara el valor nominal más una serie de intereses y penalidades acumuladas que a la fecha suman 1.500 millones de dólares.