Estamos asistiendo a la concreción de golpes de nuevo tipo que tienen una clara intencionalidad política que apunta a barrer con la esperanza de la construcción de proyectos populares en nuestro continente.
Foto modificada
Miercoles 07 de diciembre de 2022 | 10:57
(Por Rafael Klejzer) La persecución y la proscripción no es sólo contra y para Cristina. A través de ella buscan aleccionar a quienes, incluso con nuestras diferencias, buscamos construir un proyecto de país para las mayorías populares y no para eternizar la desigualdad que intentan decretar los sectores de poder.
Ante la situación a la que el partido judicial y sectores políticos locales y regionales nos han empujado, creemos fundamental forjar la unidad de quienes construimos y defendemos la democracia día a día.
Como lo expresó la Vicepresidenta, en los últimos años asistimos a una ofensiva contra los gobiernos que encarnaron transformaciones de corte popular en cada uno de sus países.
Esta ofensiva fue enmascarada con causas judiciales a quienes encabezaron estos proyectos, con la excepción del doloroso golpe de estado en la hermana República Plurinacional de Bolivia, donde casualmente el gobierno había reformado la justicia de su país tiempo atrás.
Ya no hay tiempo para dudas o vacilaciones, hay que defender la democracia en la calle y con el cuerpo. Sindicatos, organizaciones sociales, colectivos, activistas y militantes debemos organizarnos para frenar esta avanzada.
Que el árbol no nos tape el bosque. Es importante que la coyuntura política interna no nos haga perder de vista el carácter que tiene esta avanzada. Si peleamos hoy por definir candidaturas, alianzas o dejamos que las mezquindades y las diferencias nos impidan generar un gran espacio que frene el lawfare de los poderosos; mañana no tendremos tiempo para reorganizarnos.
Vienen por todo, por los derechos, por los salarios, por la renta nacional.
No podemos especular, ni dudar. No hay tiempo para tibieza.
Por elargentinodiario.com.ar
Entregan hasta el agua: AySA se vende por 340 millones de dólares, sin precio base y con la tasación en secreto
Caputo hizo magia con el oro: desaparecieron US$ 1.023 millones
El Banco Central perdió 1.023 millones de dólares con el oro de las reservas y sigue sin decir dónde está
AySA privatizada: Una operación que el próximo gobierno deberá revisar
Quinta Marcha Federal Universitaria: los números detrás del reclamo contra el ajuste educativo de Milei