Al difundirse la noticia de la firma de un acuerdo de libre comercio entre el Mercosur y la Unión Europea, se vio una llamativa escena del ministro de Relaciones Exteriores llorando de emoción. Desde la Asamblea de Pequeños y Medianos Empresarios (APYME) les hacemos notar al funcionario y al Gobierno que hay muchos motivos para llorar en la Argentina, pero de tristeza.
Domingo 30 de junio de 2019 | 11:42
El desplome de la actividad económica, el fuerte aumento de la pobreza y la desigualdad social, la continua caída de la industria manufacturera, que perdió 141.100 empleos desde 2015; la destrucción del mercado interno, con un 57,3% de inflación acumulada y una caída del salario real de 11,3%; el cierre de 50 Pymes por día.
Son las consecuencias del modelo económico desregulador y aperturista que se profundizaría con este acuerdo que se pretende llevar adelante en un marco internacional de creciente proteccionismo por parte de las grandes potencias, sin contemplar las fuertes asimetrías entre los países y bloques comerciales participantes.
Esto significa ni más ni menos que renunciar a las políticas soberanas que aseguren un mínimo equilibrio en el intercambio comercial. Claro que no todos pierden: prosperarán los negocios de las grandes multinacionales y el complejo agroexportador concentrado, en detrimento del trabajo y la industria local.
Es grave que tanto el Gobierno como entidades empresarias afines pretendan hablar en nombre de las Pymes para promocionar este supuesto “logro”, ya que precisamente las Pymes son las que con estas políticas recibirán un golpe de gracia y quedarán fuera de competencia incluso en el ámbito de compras públicas.
APYME rechaza un acuerdo de esta naturaleza, que se viene gestionando de espaldas a la sociedad, sin la participación de todos los sectores productivos y sociales involucrados, y que necesariamente debe pasar por el Congreso de la Nación.
La entidad llama a los legisladores a votar contra un proyecto devastador para la economía local, y convoca a organizaciones Pymes, gremiales, políticas y sociales a pronunciarse y frenar este nuevo intento de ubicar al país como un eslabón subordinado de la cadena de valor global.
La entidad considera que es preciso, por el contrario, aunar fuerzas junto con los trabajadores, el cooperativismo, los profesionales y la economía social para encarar el debate pendiente por un país industrializado, equitativo y soberano que el actual gobierno parece empeñado en desechar.
Buenos Aires, 29 de junio de 2019
COMISIÓN DIRECTIVA NACIONAL
INDUSTRICIDIO NACIONAL
— En Orsai (@EnOrsai) June 28, 2019
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