Detrás de la modernización se esconde la primera parte del brutal ajuste fiscal que lleva adelante el macrismo: el recorte de empleados públicos. Andrés Ibarra, titular de la cartera, concentrará todo el poder para gestionar el personal del Estado.
Jueves 21 de enero de 2016 | 09:40
Mediante un nuevo decreto, Mauricio Macri dispuso que el Ministerio de Modernización, a cargo de Andrés Ibarra, sea el que concentre el poder de la gestión de los empleados públicos. Su primera tarea será revisar las contrataciones del Gobierno de Cristina Fernández de Kirchner para decidir los despidos.
La resolución fue publicada hoy en el Boletín Oficial; el decreto 227/2016 ordena que "las contrataciones efectuadas requerirán la previa intervención del Ministerio de Modernización". Así, Andrés Ibarra concentrará el poder para la contratación de empleados, recortado autonomía a distintos organismos del Estado.
La nueva modalidad se aplicará también "para proyectos o programas de cooperación técnica con financiamiento bilateral o multilateral, nacional e internacional, comprendiéndose entre estos últimos, los que tramiten por acuerdo entre cada jurisdicción o entidad y el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), y los contratos de locación de obra intelectual prestados a título personal".
El decreto, firmado por Gabriela Michetti debido a la ausencia de Macri, resuelve que "resulta procedente simplificar los circuitos de intervención en lo que respecta a la autoridad competente para efectuar los nombramientos del personal de la administración pública".
El Ministerio de Modernización tendrá como responsabilidad máxima la reducción del Estado y sus empleados; Macri creó una cartera exclusiva para decidir los despidos de empleados kirchneristas.