SINISMO

Para justificar la debacle el ex presidente Pinedo cambió el sentido de las palabras

El presidente provisional del Senado lanzó una serie de afirmaciones sacadas de un diccionario propio que lesionan la inteligencia, mientras miles de trabajadores ven derrumbarse su poder adquisitivo.

Para justificar la debacle el ex presidente Pinedo cambió el sentido de las palabras

Javier Lema - Redacción Enorsai // Sábado 19 de diciembre de 2015 | 12:14

El ex presidente de facto, y actual presidente provisional del Senado, Federico Pinedo, volvió a insultar la inteligencia del ciudadano de a pie al ponerle un nombre inventado a cada acción del gobierno de Mauricio Macri. Tal vez el único modo de explicar o de hacer menos antipáticas  las decisiones del mandatario.

Así, el senador dijo que  es un "disparate" afirmar que el gobierno de Cambiemos sea “neoliberal” y dijo que se buscará proteger "la producción local, haciendo acuerdos de precios y salarios, acuerdos entre los empresarios y los sindicatos y cuidando que no haya prácticas monopólicas".

Basta buscar en cualquier libro de economía o incluso de historia, para darse cuenta que un gobierno que es manejado por gerentes de empresas, y que toma medidas que dilapidan la industria nacional y el sueldo de los trabajadores se enmarca dentro del neoliberalismo.

Además, cuando Pinedo dice que buscarán proteger la industria local es cuanto menos risueño, dado que eso sólo podría ocurrir si Macri desactivara las medidas anti-producción local que ya tomó. Por otra parte, el acuerdo de precios no se condice con un libre mercado, como le gusta a Macri y sus economistas.

Sobre las paritarias, Pinedo dijo que "la negociación salarial tiene que ser libre y responsable" y salió al cruce del titular de la CGT Azul y Blanca, Luis Barrionuevo, quien anunció que pedirá 50 por ciento de aumento salarial.

"Es muy poco probable pensar que la inflación va a ser 50 por ciento en un gobierno nuestro. Si no, valdría 20 el dólar, pero valió 13 y pico. Está claro que tenemos una previsión a la baja de la inflación, no a la suba. Entonces supongo que van a acordar las empresas sobre esa base", añadió.

Es imposible saber qué índice o qué cálculos utiliza el ex presidente Pinedo para saber cuál es la inflación, pero vale hacer el siguiente razonamiento: la inflación anual no es menor al 20 por ciento, desde que Macri anunció la devaluación en campaña los precios aumentaron no menos de un 20 o 25 por ciento, y la devaluación  de la moneda nacional también provocó una suba en los precios. Por tanto si se suman, la inflación es de más del 50 por ciento.

La inflación de este gobierno no es algo que vaya a suceder en el futuro, ya sucedió. Ni siquiera, como pretende el ex presidente de facto, Pinedo, podría decirse que los trabajadores están empatados con la inflación porque sueldos y precios crecieron igual. Todo lo contrario. Los salarios llevan casi un años de atraso, es decir, mas de un acumulado inflacionario del aproximadamente ese 50 por ciento mencionado.

Respecto del mercado cambiario, Pinedo dijo que “estar debajo de 14 (pesos) y haber aumentado las reservas del Banco Central me parece un hecho impresionante para el futuro de la Argentina". Planteó, además, como un posible problema "que no caiga mucho el valor del dólar".

"El problema no va a ser la suba sino la baja, porque si vienen muchísimas inversiones a la Argentina va a haber que poner un límite para que no se destruya el dólar y ponga en peligro la producción nacional", afirmó.

Traducción: Pinedo dice que el dólar podría perder valor de tanta cantidad de inversiones extranjeras que reciba el mercado local, algo que, a la luz de los hechos es imposible. Pero además es una forma de decir que no hay que preocuparse porque la moneda estadounidense valga un 40 por ciento más -generando una debacle en el bolsillo del laburante-, sino que hay que temer lo contrario.

Sobre la designación de jueces para la Corte Suprema de Justicia, el mismo senador que criticó con dureza la utilización de decretos por el gobierno saliente, dijo que  la metodología no fue autoritaria.

"Hacer decretos no es ser autoritario. La Constitución le dice al Presidente: 'Usted puede nombrar a los funcionarios cuando hay receso en el Senado por decreto, sujeta la validez del decreto a que cuando se reúna el Senado, es éste el que toma la decisión, no usted'. Es una medida transitoria, corta, nada más".

Respecto de las reacciones que la decisión generó entre opositores aliados, Pinedo estimó que "el presidente podría haberse hecho el distraído con este tema y tener un romance un poco más largo, sin pagar costos. Pero le pareció que tenía que mandar el mensaje de la independencia del poder político de la Justicia, el mensaje de que Argentina tiene que tener Justicia y para eso había que cubrir vacantes en la Corte. ¿Podría no haberlo hecho y navegar? Sí. Y no hubiera tenido críticas".

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