Tanto en la Plaza de Mayo como en la de los Dos Congresos, el panorama contrastó con la movilización que ayer despidió a Cristina. Poca gente, con casi nula presencia de gremios y líderes territoriales. Hubo bastantes familias y personas sueltas de clase media-alta.
Andrés Brown Redacción En Orsai // Jueves 10 de diciembre de 2015 | 15:26
La presencia fue escasa, en comparación con la muchedumbre que ayer despidió a Cristina Kirchner, pero también en relación a todas las asunciones presidenciales pasadas
Tanto en la Plaza de los Dos Congresos como en la Plaza de Mayo, la circulación era ágil: los miles de personas no llegaron a conformar una multitud que dificultara el paso.
Al contrario, se podía llegar fácilmente hasta bien cerca de las vallas de la Casa Rosada. Tanto el discurso de la jura como el del balcón en Gobierno fueron breves, bien al estilo de Mauricio Macri, y a los pocos minutos ya estaban vacíos ambos espacios.
Salvo por un breve contrapunto verbal entre militantes de derechos humanos que acompañaban a las Madres de Plaza de Mayo y simpatizantes del flamante presidente, no hubo ningún tipo de incidentes.
Tampoco hubo grandes banderas ni movilización partidaria, salvo por unos 200 militantes del partido Fe del sindicalista Gerónimo Momo Venegas, polémico titular del gremio de los peones Rurales.
El otro sector que mostró mayor presencia alineada con un dirigente territorial fue el de Miguel Saredi, el matacero que llevó unos 30 colectivos de tropa propia.
El grueso de la presencia fue de familias sueltas, jóvenes simpatisantes estudiantiles del PRO y hasta personas solas, que aplaudían cada vez que Macri hablaba de la honestidad o de consignas algo genéricas, como el amor, la república o la libertad.
Un puñado de militantes de la UCEDÉ, el viejo partido liberal fundado por Alvaro Alsogaray también dieron su apoyo a Macri, y se anotaron para ocupar futuros cargos en el gobierno de Cambiemos.
La presencia fue escasa, en comparación con la muchedumbre que ayer despidió a Cristina Kirchner, pero también en relación a todas las asunciones presidenciales pasadas.
"Sí, se puede", fue la consigna que mayor prendió en ambas plazas. "Sí, pudimos ganarle al peronismo", aclaró Matías, un administrador de empresas que vino desde Tigre a brindar su apoyo al presidente ya en funciones.