El giro discursivo de Macri no parece haber favorecido a Vidal. Un sondeo de González y Valladares muestra a la candidata de Cambiemos en tercer lugar, detrás de Solá, con menos de 20 puntos. El FpV cerca de los 40 puntos y el massismo arriba de los 22.
Andrés Brown Redacción En Orsai // Lunes 03 de agosto de 2015 | 11:51
Un trabajo realizado por consultora González y Valladares – Consultores en Marketing Político – presenta resultados preocupantes para María Eugenia Vidal, precandidata de Cambiemos en territorio bonaerense.
Es que no sólo no sería la candidata más votada en agosto (objetivo que se ponían como producto de la dispersión de votos en las PASO del FpV), sino que también estaría abajo de Felipe Solá, representante del massismo.
A pocos días de las PASO nacionales, el PRO no hace pie. Flojas elecciones provinciales, un giro discursivo polémico y cierta desconfianza del establishment a la estrategia elegida.
A todo eso se le sumo el eterno déficit del partido de Mauricio Macri: la falta de presencia, estructura y dirigencia propia en la provincia de Buenos Aires.
De hecho, Macri tuvo que salir a mendigar fiscales desde un spot, apelando a una suerte de victimización y arenga ciudadana.
La precandidata a gobernadora PRO, María Eugenia Vidal, no puede revertir esos puntos flojos, dada su enorme falta de conocimiento.
Según la consultora a nivel de agrupaciones electorales, el FpV sigue primero con una intención de 37.2%. El Frente UNA, con 22.8% se mantiene en un claro segundo lugar, superando a CAMBIEMOS que, con un 16.5%, ocupa el tercer lugar, a 6.3 puntos del anterior.
La fórmula del Frente Progresistas, encabezada por Jaime Linares, ocupa el cuarto lugar, alcanzando un 3.9%. Néstor Pitrola, del FIT, queda en la quinta la posición con una intención de 3,7%.
En lo que respecta a los contendientes del FpV, la fórmula Aníbal Fernández – Martín Sabbatella alcanza un 22.9,%, y sigue superando a la de Julián Domínguez – Fernando Espinoza, que logra el 14.3%.
La disputa según el trabajo, entonces, queda concentrada entre Fernández y Solá por ser el precandidato con mayor cantidad de adhesiones en las PASO, aunque la proyección de crecimiento del kircherismo deja muy por detrás a UNA.
El sondeo se realizó con un mix de encuestas telefónicas y presenciales coincidentales y se utilizaron 600 casos a nivel provincial.
Al PRO además lo perjudicó el balotaje porteño. La segunda vuelta entre Horacio Rodríguez Larreta y Martín Lousteau demoró el desembarco masivo de la estructura que sostuvo al PRO en la Ciudad a la provincia, el lugar más flojo del macrismo.