Snowden reveló que Washington pinchó los teléfonos de 35 líderes mundiales por lo menos. La Casa Blanca prometió moderación pero aclaró que seguirán las operaciones.
Viernes 25 de octubre de 2013 | 11:01
Los aliados de Estados Unidos están que trinan. Esta mañana, los líderes de la Unión Europea (UE) insistieron en la necesidad de que el espionaje de Washington "no vuelva a producirse”. Ayer, el diario ‘The Guardian’ reveló que la Agencia Nacional de Seguridad pinchó los teléfonos de treinta y cinco líderes mundiales, por lo menos.
Las denuncias de las últimas horas de Alemania contra Estados Unidos por haber espiado durante años las llamadas telefónicas de la canciller germana, Angela Merkel, marcaron la cumbre de otoño (boreal) de los líderes de la UE que concluirá esta tarde en Bruselas. Aunque si bien todos los líderes se quejaron por las actividades de Washington, nadie pareció dispuesto a tomar medidas al respecto.
El primer ministro belga, Elio Di Rupo, se mostró a favor de "seguir con los contactos para que los servicios de inteligencia europeos y estadounidenses trabajen en común". El objetivo es "mantener la lucha contra el terrorismo pero respetando la vida privada", dijo Di Rupo, quien apostó en este sentido por "buscar modelos que no sean de espionaje, sino de colaboración".
Merkel mantuvo una reunión bilateral con el presidente de Francia, Francois Hollande, en la que ambos destacaron necesidad de poner fin a la situación al tiempo que acordaron mantener reuniones por separado con Estados Unidos antes de fin de año para crear un marco de cooperación sobre las prácticas de los servicios secretos.
PILLOS
En tanto, unos documentos secretos entregados por el ex agente Edward Snowden al diario The Guardian revelan que la Agencia de Seguridad Nacional de Estados Unidos (NSA, por sus siglas en inglés) conspira con altos funcionarios de la Casa Blanca, del Departamento de Estado y del Pentágono para poder sumar los números de teléfono de los líderes políticos extranjeros a sus sistemas de vigilancia.
El documento señala que un funcionario no identificado entregó a la NSA más de 200 números, incluidos los de 35 líderes mundiales. Estos se han convertido inmediatamente en objetivos para la vigilancia de la NSA. Los documentos, que se remontan a octubre de 2006, sugieren que este tipo de operación no es aislada.
¿SERA CIERTO?
Una asesora de la Casa Blanca aseguró en un artículo de opinión publicado hoy que el presidente estadounidense, Barack Obama, ha pedido revisar la política de espionaje y que se respete a los aliados internacionales.
En una columna en el diario USA Today, la asesora de antiterrorismo y seguridad nacional del presidente, Lisa Mónaco, intentó tranquilizar a la opinión pública estadounidense y a los socios de Washington.
"Hoy el mundo está altamente interconectado y el flujo de información no tiene precedentes. Es por ello que el presidente nos ha pedido revisar nuestras capacidades de vigilancia, con respeto a nuestros socios extranjeros", aseguró Mónaco.
"Nos queremos asegurar de que recopilamos información porque la necesitamos y no porque sencillamente podemos", agregó Mónaco, quien reconoció que las capacidades de espionaje estadounidenses "no tienen parangón".
Mónaco recordó que las actividades de la NSA, la mayor agencia de inteligencia de Estados Unidos, están controladas por los tres poderes (Legislativo, Ejecutivo y Judicial) y afirma que EE.UU. "no escucha todas las llamadas ni lee todos los correos electrónicos".
La asesora reiteró la postura que insistentemente ha adoptado Washington cuando se han dado a conocer detalles del espionaje de EE.UU. en el extranjero: que la recolección de información es algo que hacen todas las naciones y los estadounidenses "recopilan la misma clase de inteligencia que otros países".
Mónaco advirtió que pese a las filtraciones y los escándalos de espionaje "continuaremos reuniendo la información que necesitemos por nuestra seguridad y la de nuestros aliados, aumentando el enfoque en el equilibrio entre necesidades de seguridad y las preocupaciones sobre privacidad".
ALIANZA ANTIYANQUI
En tanto, el flamante embajador brasileño ante la ONU, Antonio Patriota, anunció que trabajará junto a Alemania y otros países, para la aprobación de una normativa global contra el espionaje cibernético de Estados Unidos. "Estamos trabajando con países como Alemania por la aprobación del derecho a la privacidad, el cual está asociado al derecho a la libertad de expresión" dijo Patriota, en declaraciones publicadas hoy en el diario Folha de Sao Paulo.
Patriota fue canciller de Brasil entre enero de 2011 y setiembre de este año, y el jueves presentó sus credenciales como nuevo embajador ante la ONU al secretario general BanKi-moon. La presidenta Dilma Rousseff reiteró ayer su propuesta de crear un marco regulador global de Internet