En Orsai • Noticias, Política y Economía Argentina • Conurbano Bonaerense

CRISIS JUVENIL

Vulnerabilidad juvenil: la UBA reveló una crisis sin precedentes

La investigación del Ciclo Básico Común de la Universidad de Buenos Aires muestra que la precarización laboral ya no es una excepción sino la regla para millones de jóvenes. El estudio alerta sobre el crecimiento del fenómeno "Triple Ni", la expansión de la informalidad y una creciente sensación de frustración frente a un mercado laboral que dejó de ofrecer perspectivas de movilidad social.

Vulnerabilidad juvenil: la UBA reveló una crisis sin precedentes

Sofía Arregui // Miercoles 29 de julio de 2026 | 16:56

Un informe de la UBA advierte que el 48,9% de los jóvenes vive en vulnerabilidad

La vulnerabilidad juvenil dejó de ser un fenómeno acotado para transformarse en una de las principales expresiones de la crisis social argentina. Así lo sostiene el informe "Jóvenes vulnerables en la Argentina: Condiciones de vida, creencias y expectativas sobre el futuro", elaborado por investigadores del Ciclo Básico Común (CBC) de la Universidad de Buenos Aires (UBA), que concluye que el 48,9% de los jóvenes de entre 18 y 29 años vive en condiciones de vulnerabilidad social.

 

El trabajo, realizado sobre una encuesta presencial a 1.002 jóvenes entre diciembre de 2025 y enero de 2026, advierte que la precariedad ya no puede medirse únicamente por los ingresos. La investigación incorpora dimensiones laborales, educativas, sanitarias y subjetivas para describir una realidad donde el acceso a un empleo formal, a la educación y a un proyecto de vida aparece cada vez más distante.

 

La situación alcanza a más de cuatro millones de jóvenes y, lejos de concentrarse únicamente en el Área Metropolitana de Buenos Aires, el 73% reside en el interior del país, mientras que el 27% vive en el AMBA.

 

 

 

El trabajo dejó de garantizar una salida

 

La investigación desmonta una de las ideas más arraigadas sobre la movilidad social: tener trabajo ya no significa dejar atrás la vulnerabilidad.

 

Aunque alrededor del 70% de los jóvenes vulnerables realiza alguna actividad laboral, la inmensa mayoría lo hace en condiciones de informalidad. El 76,1% trabaja en changas, venta ambulante, tareas de cuidado no registradas o como cuentapropista de baja calificación, mientras que apenas el 18,9% accede a un empleo registrado o parcialmente registrado. Apenas un 5% tributa mediante monotributo.

 

Este escenario configura un mercado laboral donde los derechos laborales, la estabilidad y la protección social aparecen como excepciones. El estudio sostiene que la informalidad se convirtió en la modalidad predominante de inserción laboral para una parte significativa de la juventud.

 

En ese contexto, el informe ofrece un dato que agrava aún más el panorama: el 57% de los jóvenes afirma que los ingresos de su hogar no alcanzan para llegar a fin de mes.

 

 

 

El fenómeno "Triple Ni": cuando también desaparece la expectativa

 

La desconexión con el mercado laboral

 

Uno de los hallazgos más preocupantes es la aparición de una nueva categoría dentro de los tradicionales "Ni-Ni". Los investigadores identifican el fenómeno del "Triple Ni", integrado por jóvenes que no estudian, no trabajan y además dejaron de buscar empleo.

 

Dos de cada diez jóvenes vulnerables ya están completamente fuera del sistema educativo y laboral. Dentro de ese universo, un tercio abandonó incluso la búsqueda activa de trabajo.

 

Para el equipo de investigación, esta situación no refleja falta de voluntad para trabajar sino una ruptura de expectativas. El mercado laboral dejó de ser percibido como un espacio capaz de ofrecer oportunidades reales de inclusión y ascenso social, alimentando procesos de resignación y desaliento.

 

 

 

Educación interrumpida y movilidad social bloqueada

El deterioro también atraviesa el sistema educativo.

 

El informe revela que seis de cada diez jóvenes vulnerables no completaron la escuela secundaria. Apenas el 32,8% terminó ese nivel educativo y solamente el 6,7% logró acceder a estudios terciarios o universitarios.

 

Sin embargo, la investigación encuentra una paradoja significativa: el 87,5% considera que estudiar mejoraría su calidad de vida.

 

La distancia entre esa expectativa y las oportunidades concretas aparece como uno de los principales indicadores de la fractura social que describe el informe.

 

 

 

Salud mental: otra dimensión de la crisis

La incertidumbre también enferma

 

La vulnerabilidad no se expresa únicamente en la economía.

 

Más del 70% de los jóvenes manifiesta sufrir episodios frecuentes de ansiedad o nerviosismo, mientras que uno de cada dos reconoce síntomas persistentes compatibles con la depresión.

 

A esto se suma que el 30% admite tener dificultades para controlar el consumo de alcohol, tabaco u otras sustancias, una problemática que, según el estudio, se profundiza entre quienes poseen menores niveles educativos.

 

La precarización laboral, la falta de perspectivas y la incertidumbre cotidiana terminan configurando un escenario donde la salud mental se convierte en otra víctima de la exclusión.

 

 

 

Sin cobertura de salud y con proyectos de vida cada vez más lejanos

 

La informalidad también impacta directamente sobre el acceso a derechos básicos.

 

El 78% de los jóvenes vulnerables carece de obra social o medicina prepaga, por lo que depende exclusivamente del sistema público de salud para cualquier atención médica.

 

En ese contexto, las prioridades cambian radicalmente. Conseguir un trabajo o mejorar el actual aparece como el principal objetivo para el 31,9% de los jóvenes, mientras que acceder a una vivienda propia ocupa el segundo lugar con el 29,8%.

 

En contraste, formar una familia solo representa una prioridad para el 4,8%, reflejando cómo la incertidumbre económica desplaza proyectos tradicionalmente asociados a la construcción de un futuro estable.

 

 

 

Una advertencia sobre el futuro del país

 

El informe concluye que el problema excede una coyuntura económica y plantea un desafío estructural para la Argentina. Los investigadores sostienen que la principal preocupación no radica en que los jóvenes hayan dejado de imaginar un futuro mejor, sino en que cada vez es mayor la distancia entre esas expectativas y las oportunidades reales para alcanzarlas.

 

Los datos retratan una generación que enfrenta un mercado laboral donde la informalidad predomina, el empleo registrado pierde terreno y la educación ya no garantiza movilidad social. En ese escenario, el estudio expone el impacto social de un modelo económico que profundiza la precarización del trabajo y reduce las posibilidades de inclusión para millones de jóvenes. La persistencia de estas condiciones, advierten los investigadores, puede consolidar procesos de exclusión de largo plazo que comprometen no solo el presente, sino también el futuro del país.

 

Fuentes

Universidad de Buenos Aires. (2026). *Jóvenes vulnerables en la Argentina: Condiciones de vida, creencias y expectativas sobre el futuro*. Serie CBC Investiga N.º 1. Ciclo Básico Común. Proyecto de Investigación y Desarrollo en Áreas Estratégicas (PIDAE-UBA).

La Arena. (2026). *La UBA advierte que casi el 50% de los jóvenes argentinos vive en condiciones de vulnerabilidad.*

La Nación. (2026). *Radiografía de la exclusión: casi la mitad de los jóvenes argentinos son vulnerables y crece el fenómeno del Triple Ni.*

La Política Online. (2026). *Según un informe de la UBA, el 50% de los jóvenes vive en condiciones de vulnerabilidad social.*

Página/12. (2026). *Desempleo, depresión, drogas y alcohol: casi el 50% de los jóvenes argentinos viven en estado de vulnerabilidad.*

Clarín. (2026). *La UBA advierte que casi el 50 por ciento de los jóvenes argentinos vive en condiciones de vulnerabilidad.*

Comparte en Facebook Comparte en Twitter Comparte en Google+ Enviar a un amigo Imprimir esta nota