AJUSTE BRUTAL

De la clase media duplicada al ajuste: qué dicen los datos sobre Néstor, Cristina y Milei

El Banco Mundial registró que la clase media argentina pasó de 9,3 a 18,6 millones de personas entre 2003 y 2009. Durante el gobierno de Javier Milei, la pobreza primero se disparó y luego descendió, mientras un informe de la UBA detectó un fuerte deterioro del consumo de la clase media.

De la clase media duplicada al ajuste: qué dicen los datos sobre Néstor, Cristina y Milei

Walter Onorato // Viernes 25 de septiembre de 2026 | 06:39

Una transformación social registrada por el Banco Mundial

La historia reciente de la clase media argentina tiene un dato difícil de discutir: entre 2003 y 2009 pasó de 9,3 millones a 18,6 millones de personas, según un informe del Banco Mundial. En términos porcentuales, el segmento pasó del 24% al 46% de la población.

La cifra significó una duplicación en apenas seis años y convirtió a Argentina en el país latinoamericano con mayor crecimiento relativo de su clase media durante ese período. El dato fue posteriormente utilizado por Cristina Fernández de Kirchner para reivindicar los resultados sociales de los gobiernos kirchneristas.

Pero hay una precisión importante. El informe del Banco Mundial registra la transformación, pero no permite atribuir mecánicamente toda esa expansión a una única política o gobierno. Lo que sí muestra es que la Argentina atravesó durante esos años una movilidad social ascendente de una magnitud excepcional en la región.

 

El otro lado de la comparación: pobreza y ajuste durante Milei

La llegada de Javier Milei modificó el escenario económico y social, aunque los números requieren evitar consignas demasiado sencillas.

El dato más contundente aparece al observar la evolución de la pobreza. En el segundo semestre de 2023, el INDEC registró un 41,7% de personas bajo la línea de pobreza. En el primer semestre de 2024, el indicador trepó al 52,9%, en uno de los mayores saltos de la serie reciente.

Después ocurrió algo diferente. La pobreza descendió al 38,1% en el segundo semestre de 2024 y llegó al 31,6% en el primer semestre de 2025. Por eso, afirmar que durante todo el gobierno de Milei la pobreza simplemente “aumentó” sería estadísticamente incorrecto.

El problema aparece cuando se observa qué ocurrió durante el camino y, especialmente, qué sucedió con quienes no quedaron técnicamente debajo de la línea de pobreza.

 

La clase media frente al “efecto tijera”

Un informe del Centro RA de la Facultad de Ciencias Económicas de la UBA puso el foco precisamente allí: en la clase media que puede no aparecer en las estadísticas de pobreza, pero que pierde capacidad para sostener su nivel de vida.

El estudio describió un proceso de reconfiguración del consumo durante el primer año de Milei. El 59% del gasto de los hogares pasó a concentrarse en servicios, diez puntos porcentuales más que el año anterior.

La explicación aparece en la evolución de los precios relativos. Según el informe, la inflación mensual de los servicios superó a la de los bienes durante once de los doce meses analizados y los servicios se encarecieron aproximadamente un 33% en términos relativos.

La consecuencia es concreta: aun cuando los salarios nominales comenzaron a recuperarse hacia el final de 2024, una parte cada vez mayor de los ingresos quedó atrapada en gastos difíciles de evitar.

 

Tarifas que comen el salario

El contraste resulta especialmente visible en los servicios esenciales. El informe de la UBA calculó que durante el primer año del gobierno de Milei el gas aumentó aproximadamente 631% en la Ciudad de Buenos Aires, el transporte 707%, la electricidad 390% y el agua cerca de 350%.

El problema no es solamente cuánto aumentó cada servicio, sino cuánto espacio dejó para el resto del presupuesto familiar.

Mientras las familias destinaban una proporción creciente de sus ingresos a tarifas y servicios, también se modificaba la composición de la canasta de consumo. El informe señaló una reducción en la posibilidad de acceder a bienes y actividades tradicionalmente vinculados con la posición social de la clase media.

La recuperación nominal del salario, entonces, no necesariamente significó recuperar el mismo nivel de vida.

 

Entre la movilidad social y el retroceso del consumo

La comparación entre ambos períodos revela una discusión que excede la pelea partidaria. Durante los años que siguieron a la crisis de 2001-2002, la clase media argentina experimentó una expansión extraordinaria y alcanzó, según el Banco Mundial, a casi la mitad de la población en 2009.

Con Milei, el cuadro presenta otra dinámica. La pobreza tuvo un salto inicial muy fuerte y luego descendió, pero la UBA documentó simultáneamente una pérdida de capacidad de consumo y una presión creciente de los servicios sobre los presupuestos familiares.

Son fenómenos diferentes y no deberían mezclarse. Una persona puede dejar de ser estadísticamente pobre y, al mismo tiempo, perder capacidad para consumir, ahorrar, viajar, pagar actividades recreativas o sostener determinadas condiciones de vida.

Ahí aparece una de las discusiones centrales sobre el modelo económico: no alcanza con observar cuántas personas cruzan una línea estadística. También importa saber qué ocurre con quienes permanecen por encima de ella y si conservan la posibilidad de sostener o mejorar su posición social.

 

El dato que incomoda a cualquier relato político

La experiencia argentina ofrece, así, dos fotografías sociales muy distintas. Una muestra que entre 2003 y 2009 la clase media prácticamente se duplicó. La otra exhibe que durante el primer año de Milei el ajuste produjo un shock de pobreza y que, aun después de la recuperación posterior del indicador, la clase media enfrentó una fuerte presión sobre su consumo.

Los números no permiten convertir esa comparación en una explicación monocausal. Tampoco permiten borrar las contradicciones: la pobreza oficial bajó después del pico de 2024, pero la UBA registró un deterioro significativo de las condiciones materiales de la clase media.

La discusión de fondo queda abierta, pero los datos marcan una diferencia sustancial entre crecer incorporando sectores a la clase media y crecer mientras una parte de los hogares debe resignar consumo para poder pagar los gastos básicos. Esa diferencia es, en definitiva, una discusión sobre movilidad social y sobre qué tipo de sociedad construye cada modelo económico.

 

Fuentes

Banco Mundial. (2012, 13 de noviembre). Argentina duplicó su clase media en la última década, dice informe del Banco Mundial.

Instituto Nacional de Estadística y Censos. (2025, 25 de septiembre). Incidencia de la pobreza y la indigencia en 31 aglomerados urbanos: primer semestre de 2025.

Centro RA, Facultad de Ciencias Económicas, Universidad de Buenos Aires. (2025). La clase media argentina bajo el “Efecto Tijera” de Milei: consumo en jaque y bienestar en retroceso.

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