Detrás de la marcha a la Anses de Moyano y Barrionuevo hay una trama oculta: el papelón del camionero en su intento por armar una lista propia y pelear la representación sindical del organismo.
Andrés Brown - Redacción En Orsai // Martes 10 de junio de 2014 | 12:21
La concurrencia fue masiva y consolidó la continuidad de este proyecto colectivo, en detrimento del intento desesperado e ilegal de los moyanistas
Los titulares de las CGT opositoras, el camionero Hugo Moyano y el gastronómico Luis Barrionuevo, realizarán esta tarde “una multitudinaria marcha de bronca de jubilados” a la sede de la Anses, para reclamar un aumento de emergencia.
“Vamos a ir a la ANSES para decirle a este señor (en referencia al titular del organismo, Diego Bossio) que deje de hacer política con el dinero de los jubilados, porque, mientras él hace política y distribuye el dinero a quien a veces no se lo merece, hay jubilados que pasan necesidades extremas”, disparó el secretario general de la CGT Azopardo.
Lo que no mencionó Moyano es el reciente intento de la CGT opositora de hacer pie sindical en el organismo hacia el que hoy marchará. En su lance de ir por la representación de los trabajadores de ANSeS, el moyanismo no consiguió armar una lista propia y, por fuera del reconocimiento legal, armó una mini-elección paralela.
La lista oficialista Azul y Blanca, que terminó siendo la única en carrera, se impuso en las más de 200 dependencias del organismo previsional. Votó más del 75% del padrón, lo que se tradujo en más de 2000 votos para consagrar la reelección hasta 2018 de su titular, Carlos Ortega, vinculado a la CGT de Antonio Caló.
“La concurrencia fue masiva y consolidó la continuidad de este proyecto colectivo, en detrimento del intento desesperado e ilegal de los moyanistas”, comentó a En Orsai Juan Manuel Barrientos, vocal titular del gremio a partir de la elección de anteayer.
Por el lado del moyanismo, hubo un intento de hacer una elección paralela, por fuera del reconocimiento legal del Ministerio de Trabajo. Un intento que de hecho se llevó a cabo el 2 de junio pasado, con resultados más bien pobres para un gremio nacional, a pesar de todo el poder de caja que mantiene la CGT de Hugo Moyano.
En concreto, hubo urnas en pocos lugares de trabajo, especialmente en Mar del Plata, La Plata y Santa Fe.
El fracaso del lance moyanista, en realidad, había empezado un mes atrás, cuando el ex secretario adjunto de Ortega en el Secasfpi, Walter Vázquez, dirigente muy cercano al líder de Camioneros, decidió alejarse de la conducción y formar una lista de oposición para el comicio. Pero la empresa no tuvo éxito.
“Llegaron al absurdo de convocar una elección anticipada dos días antes, con una Junta Electoral sin reconocimiento y aval legal”, se quejaba Ortega por entonces.
El sector de Vázquez convocó una suerte de elección paralela para el 2 de junio, una movida que en el gremio se leyó como una forma de justificar la plata que ya le había bajado el moyanismo.
Desde el punto de vista político, la obstinación moyanista también se explicaba por la posibilidad de meterse en laANSeS, un bastión paradigmático del ciclo kirchnerista. Pero no lo consiguió, y el desenlace subrayó la pérdida de influencia del ex hombre fuerte del camión.
El Secaspfi es el Sindicato de Empleados de la Ex Caja de Subsidios Familiares para el Personal de la Industria, un gremio que creció exponencialmente los últimos 10 años y es uno de los cuatro sindicatos del organismo previsional junto a Apops, ATE y UPCN.
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