CUADERNOS

Juicio por los Cuadernos: dos careos ponen bajo la lupa los pagos de Techint y el allanamiento a Cristina Kirchner

El Tribunal Oral Federal 7 enfrenta nuevas contradicciones en el juicio por los Cuadernos. La defensa de Roberto Baratta reclama confrontar a dos exdirectivos de Techint, mientras la fiscalía busca esclarecer qué ocurrió durante el allanamiento al departamento de Cristina Kirchner.

Juicio por los Cuadernos: dos careos ponen bajo la lupa los pagos de Techint y el allanamiento a Cristina Kirchner

Osvaldo Peralta // Domingo 20 de septiembre de 2026 | 08:31

Dos careos y una causa que vuelve a exponer sus zonas grises

El juicio por los Cuadernos de la corrupción incorpora dos pedidos de careo que podrían poner frente a frente versiones enfrentadas sobre presuntos pagos ilegales y el allanamiento realizado en 2018 al departamento de Cristina Fernández de Kirchner.

A casi un año del inicio del debate oral, el Tribunal Oral Federal 7 debe resolver planteos que apuntan a reconstruir hechos ocurridos durante la investigación original. Los reclamos involucran al exfuncionario Roberto Baratta, a dos exdirectivos de Techint y a un comisario que encabezó el operativo en el domicilio de la expresidenta.

La relevancia de estos pedidos no reside únicamente en el enfrentamiento entre testigos. También vuelve a poner en discusión la solidez de las declaraciones que sostienen una parte de la acusación y las condiciones en las que se desarrollaron algunos procedimientos de la causa.

 

Baratta pide enfrentar a los exdirectivos de Techint

La defensa de Roberto Baratta, encabezada por Elizabeth Gómez Alcorta, solicitó un careo entre el exfuncionario y Luis Betnaza y Héctor Zabaleta, ambos exdirectivos de Techint.

Los dos empresarios declararon ante el tribunal que entregaron dinero a Baratta. Zabaleta confirmó en agosto que realizó varias entregas por instrucción de Betnaza, por un monto cercano al millón de dólares, mientras que Baratta negó haber recibido coimas y acusó a los testigos de mentir.

El testimonio de Zabaleta incorporó detalles sobre la modalidad de los pagos. Según declaró, se trataba de paquetes con pesos, en entregas que rondaban entre 600.000 y 700.000 pesos cada una, hasta alcanzar la suma que Betnaza le había indicado.

Las fechas de esas entregas coincidirían con anotaciones realizadas por Oscar Centeno, el remisero cuyos cuadernos dieron origen a la investigación. Zabaleta sostuvo que los pagos se concretaron entre junio y diciembre de 2008.

 

La explicación empresarial y la negativa de Baratta

Luis Betnaza reconoció haber dado instrucciones para efectuar los pagos. Su explicación fue que el dinero estaba relacionado con la necesidad de ayudar a evacuar a trabajadores de Techint que permanecían en Venezuela durante el proceso de nacionalización de la siderúrgica Sidor.

Ante una pregunta de la defensa, Betnaza sostuvo que se trataba de una emergencia y que no consideraba que la entrega del dinero constituyera un hecho delictivo. La declaración deja planteada una cuestión central para el debate judicial: cómo se interpreta la justificación empresarial de esos desembolsos y cuál fue su relación concreta con el funcionario público.

Baratta, por su parte, rechaza esa reconstrucción. El exfuncionario negó haber solicitado o recibido dinero y cuestionó la credibilidad de los testimonios de los exdirectivos.

El careo solicitado por su defensa busca confrontar directamente esas versiones. La eventual realización de esa medida dependerá de la decisión del tribunal.

 

El allanamiento a Cristina Kirchner y las contradicciones entre testigos

El segundo pedido de careo fue impulsado por la fiscal Fabiana León. La fiscalía pretende confrontar al comisario Juan Carlos Barrales, quien estuvo a cargo del allanamiento realizado el 23 de agosto de 2018, con Julio César Silva, encargado histórico del edificio ubicado en Juncal y Uruguay.

La controversia se concentra en lo que habría ocurrido durante el procedimiento ordenado por el entonces juez Claudio Bonadio. Silva declaró que había escuchado al policía comunicarse con el magistrado y recibir instrucciones de permanecer en el lugar «hasta encontrar algo».

Barrales negó esa versión. Según su declaración, no recordaba haber recibido gritos del juez ni que el encargado hubiera presenciado una comunicación de esas características. Ante las contradicciones, la fiscalía sostuvo que solo una de las versiones podía ser verdadera.

 

Los videos del operativo reabren la discusión

Durante la audiencia del 17 de septiembre, el tribunal exhibió por primera vez públicamente imágenes del allanamiento al departamento de Cristina Kirchner.

El material fue presentado a pedido de la fiscalía, en el marco del testimonio de Barrales. Las grabaciones muestran el ingreso de los efectivos y el recorrido por distintos ambientes del inmueble.

La defensa de Cristina Kirchner, representada por Carlos Beraldi, cuestionó la exhibición de imágenes del interior de la vivienda por considerar que afectaban la intimidad de su defendida. El tribunal resolvió continuar con la reproducción por mayoría, limitándola a los segmentos considerados necesarios para la prueba.

Durante su declaración, Barrales también describió la existencia de una puerta blindada en el sector que identificó como el dormitorio principal. Según su relato, la puerta comunicaba con un vestidor o placard.

La exhibición de las imágenes y las diferencias entre los testimonios trasladan al debate una pregunta que excede los detalles del operativo: ¿qué elementos pueden considerarse relevantes para la investigación y cuáles corren el riesgo de convertirse en una exposición innecesaria de la intimidad?

 

Una investigación atravesada por versiones contrapuestas

Los dos pedidos de careo muestran que el juicio no se limita a revisar las acusaciones sobre presuntos pagos. También enfrenta declaraciones que difieren sobre los procedimientos utilizados para obtener pruebas y sobre las circunstancias en las que se produjeron determinados hechos.

En el caso de Techint, el tribunal debe evaluar las declaraciones de exdirectivos que admitieron entregas de dinero, frente a la negativa de Baratta. En el caso del allanamiento, la fiscalía busca aclarar la contradicción entre el relato del comisario y el del encargado del edificio.

La confrontación entre testigos puede aportar elementos para reconstruir los hechos, pero no reemplaza la valoración judicial de las pruebas ni determina por sí misma la responsabilidad penal de los involucrados.

 

El tribunal, ante la tarea de reconstruir los hechos

El TOF 7 deberá decidir si habilita los careos solicitados y cómo incorpora sus resultados al debate. Las medidas podrían contribuir a precisar aspectos discutidos de la investigación, aunque su alcance dependerá de las declaraciones y de la evidencia que se examine en audiencia.

Mientras tanto, el juicio continúa exponiendo las tensiones de una causa en la que las acusaciones, las defensas y los testimonios se encuentran bajo escrutinio judicial.

La pregunta central no es solamente quién sostiene una versión u otra. También importa cómo se construyen las pruebas, qué contradicciones pueden ser esclarecidas y qué garantías deben preservarse durante el proceso. En un expediente de alto impacto político, la solidez de esas respuestas será determinante para la credibilidad de la decisión judicial.

 

Fuentes

Infobae. (2026, 19 de septiembre). Tras los videos de Cristina Kirchner, dos reclamos de careos elevan la tensión en el juicio por los Cuadernos.

Infobae. (2026, 25 de agosto). Cuadernos de la Corrupción: un ex directivo de Techint reconoció que pagó un millón de dólares en coimas a Roberto Baratta.

TN. (2026, 17 de septiembre). Causa Cuadernos: difundieron por primera vez el video del allanamiento a la casa de Cristina Kirchner en 2018.

Tiempo Judicial. (2026, 25 de agosto). Juicio de los Cuadernos: un exdirectivo de Techint admitió seis pagos a Baratta por casi US$1 millón.

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