El historiador analizó la evolución del acceso al suelo rural desde la época colonial y las campañas militares del siglo XIX hasta la vigencia de la Ley de Tierras. Destacó el valor estratégico de proteger los recursos naturales y las fuentes de agua frente al avance de capitales extranjeros.
El historiador Felipe Pigna en el estudio de radio analizando la historia de la propiedad de la tierra en la Argentina
Redacción En Orsai // Sábado 08 de agosto de 2026 | 17:19
La discusión sobre la tenencia de la tierra y los límites a la compra de suelo por parte de capitales extranjeros reabre un debate histórico sobre la soberanía y la riqueza en la Argentina. En su columna habitual para el programa Todo Pasa en Urbana Play, el historiador Felipe Pigna realizó un recorrido detallado sobre la formación de la propiedad rural en el país, explicando cómo se consolidó la enorme concentración latifundista y por qué la regulación del Estado resulta clave para proteger los recursos naturales estratégicos.
Lo esencial:
Durante la columna, Pigna detalló cómo la distribución del territorio argentino estuvo condicionada desde sus orígenes por la entrega de vastas extensiones a reducidos grupos de poder. Desde el sistema de enfiteusis impulsado durante la presidencia de Bernardino Rivadavia hasta las expediciones militares de finales del siglo XIX, la tierra pública pasó de manera masiva a manos privadas sin un criterio de poblamiento ni de desarrollo equitativo.
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A lo largo de su exposición, el historiador remarcó que este proceso de apropiación otorgó millones de hectáreas utilizables para la ganadería y la agricultura a familias patricias y acreedores del Estado. Este modelo de concentración impidió el desarrollo de una clase media rural numerosa basada en la pequeña y mediana propiedad, a diferencia de los procesos de colonización agrícola implementados en otras naciones.
Para entender el contexto:
Uno de los puntos centrales abordados por Felipe Pigna radicó en el peligro geopolítico que representa la venta irrestricta del suelo. La adquisición de campos en la Patagonia, la Pampa Húmeda y el Noroeste Argentino no comprende únicamente el uso agrícola, sino el control sobre cuencas hidrográficas, acuíferos subterráneos, glaciares y reservas mineras de primer orden mundial.
El historiador subrayó que la defensa de los límites a la extranjerización no responde a una postura ideológica abstracta, sino a una norma de supervivencia estratégica que aplican los principales países desarrollados para resguardar su seguridad alimentaria e hídrica frente al avance de corporaciones transnacionales.
Para los centros urbanos como el conurbano bonaerense y los municipios del oeste, la discusión sobre el uso de la tierra influye directamente en los costos de los alimentos producidos en los cinturones verdes, el ordenamiento del espacio y la preservación ambiental del ecosistema metropolitano.
El análisis de Pigna en los medios masivos de comunicación busca aportar perspectiva histórica a las discusiones legislativas contemporáneas. Frente a las propuestas que impulsan la desregulación total del mercado inmobiliario rural, comprender los antecedentes de despojo y concentración resulta indispensable para evaluar los riesgos de dar marcha atrás con las normativas protectoras.
La vigencia de la Ley de Tierras se mantiene así en el centro de la agenda social y política, recordando que el suelo patrio constituye un recurso finito, no renovable y fuertemente ligado a la soberanía nacional de las futuras generaciones.
Fuentes: