En su análisis, el periodista examina las consecuencias del revés sufrido por el Gobierno con la ley de propiedad privada, obligada a recortar varios de sus capítulos centrales tras el rechazo social y la falta de apoyos políticos.
Un Gobierno acorralado por los votos: Milei, Bullrich y Caputo tras la derrota en la Cámara Alta.
Redacción En Orsai // Viernes 07 de agosto de 2026 | 17:32
La sesión en el Senado marcó un quiebre político en la dinámica legislativa del oficialismo. Luego de semanas de intensa movilización popular y una marcada resistencia social que sumó la voz de reconocidos artistas y figuras públicas, el Gobierno de Javier Milei sufrió un severo revés al no poder sostener el núcleo central de la denominada ley de inviolabilidad de la propiedad privada. El proyecto, que buscaba la desregulación total del mercado inmobiliario y la derogación de restricciones clave, debió ser recortado en la Cámara alta ante la imposibilidad de reunir las mayorías necesarias.
Lo esencial:
El trasfondo de la discusión parlamentaria estuvo signado por el rechazo masivo a la liberación de la venta de tierras a extranjeros. La reacción no solo se expresó en las calles frente al Congreso, sino también en un pronunciamiento inédito de personalidades de la cultura y la música que rechazaron la pérdida de soberanía territorial. Esta presión obligó al bloque oficialista a retirar el capítulo de tierras antes de la votación general, evidenciando un claro desgaste en la iniciativa política del Poder Ejecutivo.
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Durante su editorial periodístico en Radio Con Vos, el analista Ernesto Tenembaum señaló que la jornada parlamentaria evidenció los límites del programa oficialista frente a la respuesta ciudadana:
"De repente, a partir de una ley que vos decís 'ley de inviolabilidad de la propiedad privada' (...) termina siendo un hecho que genera una resistencia tan popular y tan masiva que el gobierno tiene que primero recortar un cacho, después recortar otro cacho y después no sabe cómo hacer para salir de la trampa en que el propio gobierno metió"
. El periodista remarcó que el intento de desregular sin contemplaciones la tenencia de la tierra tropezó con una barrera identitaria y social.
Para entender el contexto:
El tratamiento en el recinto reflejó posturas irreconciliables. Los defensores del proyecto original argumentaron la necesidad de atraer inversiones extranjeras sin condicionamientos, mientras que los bloques opositores denunciaron un intento de despojar al Estado de herramientas regulatorias básicas y de desproteger a los sectores vulnerables frente a disputas habitacionales.
En el marco de la defensa del articulado, la senadora Patricia Bullrich fundamentó la posición del Gobierno enfatizando la tutela de los derechos de posesión:
"Se acabó la joda para los delincuentes. Durante años en la Argentina pasó una locura, el mundo del revés: si te usurpaban la casa esperabas, si te ocupaban el local esperabas, si se quedaban con tu campo esperabas (...). La propiedad privada vuelve a valer y el que las hace las paga"
. Por su parte, la oposición cuestionó que la norma se traduzca en una aceleración arbitraria de lanzamientos contra inquilinos y familias en situación de precariedad habitacional.
El texto recortado remitido a la Cámara de Diputados abre una etapa de incertidumbre para el oficialismo. Las modificaciones introducidas desarticularon la propuesta original del Gabinete, dejando al descubierto la fragilidad de sus alianzas legislativas en un contexto de caída del consumo, creciente morosidad en el crédito de consumo y tensión social ascendente.
A las dificultades políticas se suma la mirada de los funcionarios del sector económico. Al ser consultado sobre el endeudamiento de las familias y la parálisis del consumo, el presidente del Banco Central, Santiago Bausili, evitó comprometer intervenciones directas del Estado:
"Seguimos viendo esto como una cuestión entre privados. En la historia, cuando el Estado se mete en el medio de una conversación entre privados, típicamente es torpe y acarrea consecuencias no deseadas"
. El funcionario calificó el proceso de reajuste crediticio como una dinámica que requiere tiempo, mientras las bancadas opositoras en el Congreso avanzan con proyectos para regular las elevadas tasas de interés aplicadas por plataformas financieras sobre sectores vulnerables.
Fuentes: Radio Con Vos, H. Senado de la Nación.