Golpista

Duhalde reconoció que opera para voltear al Gobierno

El ex presidente interino y responsable de la Masacre de Avellaneda reconoció que opera a cielo abierto contra el Gobierno de Alberto Fernández. En una entrevista televisiva aseguró que "voy a intentar que este gobierno no siga gobernando".

Duhalde reconoció que opera para voltear al Gobierno

Pep - Redacción En Orsai // Lunes 07 de junio de 2021 | 08:52

Voy a intentar que este gobierno no siga gobernando

El zabeca de Banfield no se anduvo con rodeos y retomó la agenda golpista. Mientras el año pasado largó que había sectores que estaban preparando un golpe, ahora reconoció que es él mismo.

"Voy a intentar que este gobierno no siga gobernando", soltó en una entrevista. En ese mismo sentido, cargó directamente contra el Jefe de Estado: “El presidente del justicialismo no sé para qué es presidente si no se ocupa del partido”.

El ex mandatario, que debió abandonar antes su interinato por los asesinatos de Kosteky y Santillán, sostuvo que "Alberto Fernández no está en el equilibrio, no está bien. No está como tiene que estar. Le deseo lo mejor y que se recomponga pero no está como tiene que estar".

Así fue que reconoció que opera contra el Gobierno para desestabilizarlo. La novedad es que ya no lo hace en las sombras, sino a cielo abierto.

Comparte en Facebook Comparte en Twitter Comparte en Google+ Enviar a un amigo Imprimir esta nota
Geopolítica

Trump y la obsesión por Groenlandia: el nuevo capítulo del imperialismo ártico

Mientras Donald Trump amenaza con "controlar" la isla estratégica por las buenas o por las malas, el pueblo Inuit resiste. Un análisis sobre el saqueo de recursos y el desprecio por la libre determinación en el extremo norte.

HOY
DATOS

LA BRECHA LETAL DE LA IA EN AMÉRICA LATINA: El continente consume la tecnología, pero solo invierte el 1,12% del total global. DEPENDENCIA ESTRATÉGICA

Un nuevo informe de la CEPAL (Naciones Unidas) desnuda el fracaso de los gobiernos regionales: la adopción de la Inteligencia Artificial se acelera, pero la inversión propia es insignificante. La falta de soberanía digital condena a Latinoamérica al rol de mero consumidor tecnológico.