Como en un juego de ajedrez y ante la improductiva avanzada de torres, caballos y alfiles, el Grupo Clarín envía a sus peones, -las estrellas mediáticas de la empresa- a intentar frenar la Ley de Medios y en una cerrada defensa de sus propietarios.
Ángel Lisboa // Sábado 06 de diciembre de 2014 | 10:52
La demanda es otro disparate orquestado por (el CEO del Grupo Clarín) Magnetto, con el único propósito de no cumplir con los límites de tenencia de medios establecidos en la ley
Las estrellas mediáticas del Grupo Clarín se inclinaron ante su patrón Héctor Magnetto para rendirle pleitesía y someterse a sus órdenes. Los autodenominados “periodistas independientes”, los mejores pagos en un multimedio que condena a gran parte de sus trabajadores de prensa a la precarización laboral, firmaron un escrito ante la justicia para pedir un nuevo y prolongado amparo para impedir su adecuación de oficio a la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisuales, después que Clarín intentó burlar su cumplimento con una división ficticia.
El presidente de Afsca -la autoridad de aplicación de la ley-, Martín Sabbatella, lo calificó la demanda como “otro disparate orquestado por Magnetto”.
En la presentación judicial -caratulada “Ivnisky Blanck, Julio y Otros c/ AFSCA s/Amparo ley 16.986”- los demandantes solicitan frenar la aplicación de la resolución 1121/14 de AFSCA y cualquier otro acto administrativo similar, por considerar que se trata de “censura indirecta”.
La firman sus estrella mediáticas de Clarín, la señal de noticias TN y radio Mitre (todas pertenecientes al Grupo Clarín): Nelson Castro, Jorge Fernández Díaz, Julio Blanck, Jorge Lanata, Alfredo Leuco, Marcelo Longobardi, Joaquín Morales Solá, Magdalena Ruiz Guiñazú y Eduardo Van der Kooy. Representados por los abogados María Angélica Gelli y Ricardo Gil Lavedra, el ex camarista federal, ex jefe del bloque de diputados de la UCR y ex candidato de Unen en alianza, entre otros, de Alfonso Prat Gay: (el ex presidente del Banco Central, asesor de la banca Morgan y ex diputado de la CC de Elisa Carrió), el único político (entre más de 4000 empresas y empresarios argentinos) con una cuenta en Suiza, denunciado por la AFIP por evasión fiscal. Un tema que ahora no solo abordará la justicia, sino también una comisión bicameral investigadora cuya conformación avanza en el Congreso pese a la resistencia del grueso del arco opositor.
Los demandantes solicitaron que “la resolución sea declarada nula por las siguientes razones: a) constituye un acto de censura indirecta; b) emana de un órgano que no es independiente como lo exige la Constitución Nacional y la Corte Suprema de Justicia; c) ha sido dictada por un órgano sin competencia, pues dispone medidas que sólo pueden ser ordenadas por un juez; y d) viola la defensa en juicio y se basa en hechos falsos, aplicando arbitraria y discriminatoriamente la ley”.
“El organismo que preside Martín Sabbatella fue notificado en el día de ayer (por el jueves 4 de diciembre) del insólito pedido y tiene cinco días para presentar su descargo ante el Juzgado Contencioso Administrativo Federal número 9, a cargo del doctor Pablo Cayssials”, indicaron en Afsca.
El juez Cayssials deberá analizar la presentación de los empleados de Magnetto y el descargo que AFSCA debe remitir antes del 15 de diciembre.
Para el titular de Afsca no hay dudas. “La demanda es otro disparate orquestado por (el CEO del Grupo Clarín) Magnetto, con el único propósito de no cumplir con los límites de tenencia de medios establecidos en la ley”, consideró Sabbatella y señaló que “exigir que un empresario de medios cumpla con las leyes no afecta en absoluto a quienes trabajan en esos medios. Ese es un invento absurdo y temerario que forma parte de la estrategia empresarial para burlarse de la ley; sea quien sea el que lleve adelante esa estrategia”.
“Estamos trabajando en la respuesta a este nuevo intento evasivo de Magnetto, pero está clarísimo que el cumplimiento de una ley que pone límites a la concentración de medios no afecta en absoluto la libertad de expresión y el trabajo de los periodistas, sino que justamente, impide que un mismo grupo ejerza un control hegemónico del mercado”, sostuvo Sabbatella.
“No hay nada peor para la libertad, para el pluralismo y para los propios trabajadores de prensa --continuó Sabbatella- que la concentración de medios y el control hegemónico del mercado. Y los periodistas que firman esta demanda conocen ese grave daño que genera la concentración mediática, porque incluso lo ha dicho la Organización de las Naciones Unidas y la propia Corte Suprema de Justicia de la Nación”.