El Automóvil Club Argentino retiró el emblemático tótem ubicado frente a su sede central en Recoleta y colocó una nueva estructura. La decisión provocó cuestionamientos porque el elemento original había sido declarado Monumento Histórico Nacional y, según la Comisión de Monumentos, la intervención se realizó sin consulta previa.
Osvaldo Peralta // Miercoles 09 de septiembre de 2026 | 10:20
Un tótem histórico que dejó de estar en avenida del Libertador
El nuevo tótem conserva la forma que representa a un playero de estación de servicio y mantiene la insignia metálica característica del ACA. Sin embargo, incorpora un diseño más moderno y luces LED, mientras desaparece el tradicional mapa ilustrado que mostraba la cobertura de la red de asistencia y estaciones de la institución en todo el país.
La nueva escultura fue inaugurada en el marco del Congreso Americano de la Federación Internacional del Automóvil. La presentación contó con la participación del presidente de la FIA, Mohammed Ben Sulayem.
El dato que encendió la polémica: era patrimonio nacional
El problema no pasa solamente por el reemplazo de una pieza emblemática. El Decreto 637/2017 declaró Monumento Histórico Nacional al edificio de la sede central del ACA y también a los dos tótems identificatorios ubicados en el predio.
La norma oficial identifica expresamente como monumentos históricos a los tótems ubicados en avenida del Libertador y Tagle, y en José León Pagano y Pereyra Lucena. Además, establece que la Comisión Nacional de Monumentos, de Lugares y de Bienes Históricos debe realizar las gestiones y procedimientos correspondientes.
El propio listado oficial de bienes patrimoniales del Estado argentino registra a los “Automóvil Club Argentino - Tótems identificatorios” como Monumento Histórico, bajo el Decreto 637 de 2017.
Una protección que ahora queda bajo discusión
Según informó LA NACION, la Comisión Nacional de Monumentos confirmó que el ACA realizó las modificaciones sin una consulta previa al organismo. Fuentes oficiales señalaron que no existe registro de un pedido de evaluación de la obra.
El dato resulta especialmente relevante porque no se trataba, según la normativa vigente, de un elemento arquitectónico cualquiera. El tótem formaba parte de un conjunto patrimonial expresamente protegido por el Estado nacional.
La controversia, entonces, excede la discusión estética sobre si el nuevo diseño es mejor o peor que el anterior. El interrogante central es si un bien declarado Monumento Histórico Nacional puede ser reemplazado o intervenido de esta manera sin que participe previamente el organismo encargado de su preservación.
El ACA argumenta que había riesgo de derrumbe
La institución justificó la decisión por razones de seguridad. Según fuentes del ACA citadas por LA NACION, el antiguo tótem tenía más de seis metros de altura, pesaba aproximadamente seis toneladas y presentaba fisuras que generaban riesgo de derrumbe.
NewsDigitales también informó que el Automóvil Club atribuyó el reemplazo a problemas estructurales que, según la entidad, podían representar un peligro para las personas y los vehículos que circulan por avenida del Libertador y Tagle. La decisión habría sido aprobada por la Comisión Directiva del ACA.
La explicación plantea una tensión evidente entre dos obligaciones: preservar un bien patrimonial y garantizar la seguridad de quienes circulan por el lugar. Pero justamente allí aparece el cuestionamiento de fondo: si existía un problema estructural, la discusión pasa por determinar qué intervención correspondía realizar sobre un monumento protegido.
El histórico símbolo del ACA
El valor del antiguo tótem está vinculado también con la historia del Automóvil Club Argentino. El Decreto 637/2017 recuerda que la institución fue fundada el 11 de junio de 1904 y señala que la construcción de su sede central se produjo luego de la creación de una red de 85 estaciones de servicio y edificios de filiales en los que intervino el ingeniero Antonio Vilar.
La estructura ubicada sobre avenida del Libertador formaba parte de esa identidad visual. Su característico diseño y el mapa de la red de estaciones funcionaron durante décadas como una referencia del ACA y de su presencia territorial.
Por eso, para sus defensores, el retiro no representa simplemente el reemplazo de una estructura deteriorada. También implica modificar un elemento que había adquirido valor histórico y que el propio Estado había incorporado al patrimonio nacional.
Reclamos de especialistas y vecinos
La decisión provocó críticas entre vecinos de Recoleta y defensores del patrimonio histórico. El arquitecto y especialista en patrimonio Fabio Grementieri cuestionó la intervención y planteó la necesidad de determinar si la Comisión Nacional de Monumentos había sido consultada.
Además, se impulsó una campaña pública para reclamar la restitución de la pieza histórica. El conflicto puso nuevamente en primer plano una discusión recurrente sobre el patrimonio porteño: qué ocurre cuando la necesidad de renovar, modernizar o reemplazar una estructura entra en tensión con la obligación de conservar aquello que fue declarado histórico.
La paradoja de modernizar un monumento
El caso del ACA expone una contradicción difícil de ignorar. La institución presentó una nueva estructura con tecnología e iluminación moderna, pero el objeto que reemplazó había sido reconocido por el Estado como parte del patrimonio histórico nacional.
El problema tampoco puede reducirse a una disputa entre quienes prefieren un diseño antiguo y quienes defienden la modernización. La cuestión institucional es más concreta: la Comisión Nacional de Monumentos afirmó que no fue consultada antes de una intervención sobre un bien que figura expresamente entre los Monumentos Históricos Nacionales.
En ese punto queda planteado el interrogante que deberá responderse: si el tótem efectivamente representaba un riesgo estructural, ¿por qué no se activó previamente el mecanismo de intervención previsto para un monumento protegido?
La discusión recién comienza. Mientras el ACA sostiene que actuó frente a un problema de seguridad y que la decisión fue aprobada institucionalmente, los especialistas en patrimonio cuestionan el procedimiento utilizado. El futuro de la pieza original, cuya restauración y traslado al Museo del ACA fue señalado como parte del proyecto institucional, será ahora otro capítulo de una polémica que pone en tensión seguridad, patrimonio y decisiones privadas sobre bienes protegidos.
Fuentes
Arribas, E. (2026, 8 de septiembre). El ACA reemplazó el icónico tótem en avenida del Libertador: malestar por el cambio de un monumento histórico. LA NACION.
Estado argentino. (2017, 10 de agosto). Decreto 637/2017: Monumentos Históricos Nacionales. Declaración. Boletín Oficial de la República Argentina.
Musciatti, M. (2026, 8 de septiembre). El ACA respondió por el tótem histórico: alegó riesgo de derrumbe, pero crece la polémica. NewsDigitales.
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