El INDEC registró una mejora del 2,5% en los salarios registrados durante julio, frente al 2,1% de inflación. Sin embargo, la recuperación mensual no revierte el deterioro acumulado desde el inicio del Gobierno de Javier Milei.
Osvaldo Peralta // Miercoles 23 de septiembre de 2026 | 10:11
La pérdida acumulada desnuda el ajuste de Milei
El sector público concentra las mayores pérdidas, mientras los empleados estatales nacionales enfrentan un retroceso real del 32%, según datos de ATE.
Los salarios registrados aumentaron un 2,5% en julio de 2026 y superaron en 0,4 puntos porcentuales la inflación del mismo mes, que alcanzó el 2,1%. El dato, difundido por el INDEC, ofrece una fotografía parcial de la evolución de los ingresos laborales: la mejora mensual no alcanza para revertir el deterioro acumulado desde noviembre de 2023.
En los primeros siete meses del año, los salarios registrados crecieron un 18,3%, mientras que los precios avanzaron un 19,3%. La diferencia implica una pérdida real del 1% durante 2026. En la comparación interanual, los ingresos formales aumentaron un 30,1%, frente a una inflación del 33,8%, lo que representa una caída del 2,8% del poder adquisitivo.
El contraste entre la mejora mensual y la evolución acumulada expone una de las principales tensiones de la política económica del Gobierno de Javier Milei: una suba nominal puede superar la inflación en un período específico sin que eso signifique que los trabajadores hayan recuperado lo perdido.
El sector privado también queda rezagado
Dentro de los salarios registrados, los trabajadores del sector privado obtuvieron un incremento del 2,3% en julio, mientras que los empleados públicos registraron una mejora promedio del 3%.
La evolución de los primeros siete meses muestra una diferencia entre ambos sectores. Los salarios privados formales aumentaron un 17%, frente al 21,1% del sector público. Sin embargo, las variaciones nominales no deben confundirse con una recuperación plena del poder de compra, dado que los precios avanzaron un 19,3% durante el mismo período.
En la comparación interanual, los salarios privados registrados crecieron un 29,7%, mientras que los públicos aumentaron un 31%. Ambos porcentajes quedaron por debajo del incremento del 33,8% registrado por el IPC.
La conclusión es concreta: el crecimiento de los ingresos en pesos no se tradujo en una recuperación equivalente de la capacidad de compra.
El sector público, entre el ajuste y la pérdida salarial
El deterioro de los salarios estatales constituye uno de los aspectos más relevantes del informe. Desde noviembre de 2023, los trabajadores del sector público en sus distintos niveles perdieron un 16% de su poder adquisitivo, según los datos presentados en el análisis de los registros oficiales.
La situación es particularmente crítica para los empleados públicos nacionales. De acuerdo con datos de la Junta Interna de ATE del INDEC, los trabajadores agrupados en el escalafón general SINEP acumulan un retroceso real del 32%.
Se trata de una diferencia importante respecto del promedio del sector público, que requiere distinguir entre las distintas jurisdicciones y escalafones. La cifra del 32% corresponde al cálculo realizado por la representación gremial sobre los empleados nacionales del SINEP, no al conjunto de los trabajadores estatales.
La administración nacional no logra recomponer los ingresos
En julio, los salarios del subsector público nacional aumentaron un 3,9%, mientras que los provinciales crecieron un 3,2%. Aunque ambas variaciones superaron la inflación mensual, la comparación interanual muestra un panorama diferente.
Los ingresos de los trabajadores nacionales aumentaron un 27,5% en un año, mientras que los provinciales lo hicieron un 30,4%. Frente a una inflación interanual del 33,8%, ambos segmentos quedaron por debajo de la evolución de los precios.
En el acumulado de enero a julio, los salarios nacionales crecieron un 18,1% y los provinciales un 20%. La inflación del período fue del 19,3%, por lo que el comportamiento de los ingresos públicos no fue homogéneo.
Los datos muestran que una mejora salarial mensual no garantiza una recomposición sostenida. El resultado depende de la evolución de los precios, de los acuerdos salariales y del punto de comparación utilizado.
El relato oficial y la realidad del bolsillo
El presidente Javier Milei había afirmado semanas atrás que los «salarios vuelan». La frase contrasta con las cifras que exhiben una pérdida real de los ingresos registrados frente a noviembre de 2023 y frente a la inflación interanual.
El problema no se limita a una diferencia estadística. Cuando los salarios crecen por debajo de los precios durante períodos prolongados, los trabajadores necesitan mayores ingresos nominales para adquirir la misma cantidad de bienes y servicios.
El dato mensual de julio puede presentarse como una recuperación, pero la evaluación de la situación salarial exige observar la trayectoria completa. Los registros oficiales muestran que los ingresos formales todavía no alcanzan el nivel de poder adquisitivo que tenían al comienzo de la actual gestión.
Una recuperación que no alcanza para hablar de recomposición
El conjunto de los salarios registrados retrocedió un 7,9% en términos reales desde noviembre de 2023, según los datos difundidos en el análisis de Tiempo Argentino. Dentro de ese resultado, el sector privado registró una pérdida del 3,42%.
Las diferencias entre los sectores reflejan la heterogeneidad del mercado laboral argentino. El sector público, y especialmente determinados escalafones de la administración nacional, presenta un deterioro más profundo que el promedio de los trabajadores registrados.
Por eso, el debate sobre los salarios no puede reducirse a la variación de un mes. La cuestión central es si los ingresos laborales consiguen recuperar el poder de compra perdido y sostenerlo en el tiempo.
El costo social de una política salarial que no recompone
Los datos del INDEC permiten identificar una recuperación mensual moderada, pero también una persistente distancia entre los salarios y los precios en las comparaciones acumuladas e interanuales.
En el caso de los empleados públicos nacionales, el retroceso informado por ATE plantea una discusión sobre el impacto de la política salarial en el funcionamiento del Estado y en las condiciones de vida de sus trabajadores. Sin embargo, las cifras por sí solas no permiten atribuir cada pérdida a una medida específica ni determinar sus consecuencias sociales particulares.
Lo que sí muestran es una tendencia: la mejora nominal de julio no modificó el balance negativo acumulado desde noviembre de 2023.
El desafío para los trabajadores no es solamente que los salarios suban. Es que ese aumento permita recuperar el poder adquisitivo perdido y evitar que la inflación continúe erosionando los ingresos. Mientras tanto, el discurso oficial sobre la recuperación salarial convive con estadísticas que describen una realidad mucho menos auspiciosa.
FUENTES
Instituto Nacional de Estadística y Censos. (2026, 22 de septiembre). Índice de salarios. Julio de 2026. INDEC.
La Nación. (2026, 22 de septiembre). Los salarios registrados subieron por encima de la inflación en julio. La Nación.
Tiempo Argentino. (2026, 22 de septiembre). Los salarios registrados están un 8% abajo desde que asumió el Gobierno. Tiempo Argentino.
TN. (2026, 22 de septiembre). Salarios vs. inflación: así quedaron los números de julio, según el INDEC. TN.
Cerimedo declaró ganar 1 millón de dólares por mes
Presupuesto 2027: el proyecto de Milei recorta en discapacidad, ciencia y educación, y aumenta partidas a Ciberseguridad
Acusan al Gobierno de Milei de ceder soberanía en la Hidrovía tras capacitar a prácticos paraguayos
Sturzenegger anticipa el mapa demográfico de la Argentina de Milei: 4 millones podrían dejar Buenos Aires
¿Ciencia o castigo? La investigadora del INTA que podría ser expulsada tras medir plaguicidas en personas y animales