El referente de La Cámpora, Máximo Kirchner, habló por primera vez en un acto político y llamó a la militancia a redoblar los esfuerzos, a dar los debates dentro y en la sociedad y desafió a la oposición a enfrentar a la Presidenta de la Nación, Cristina Fernández de Kirchner en las urnas.
Sergio Villone // Sábado 13 de septiembre de 2014 | 20:00
“Si realmente este gobierno es tan malo como cuando uno escucha en las horas de tv de ‘los perfectos’, los llamo. Yo soy imperfecto. Pero ellos todo lo resuelven. Si es tan malo este gobierno, si no tiene aceptación popular, ¿por qué fueron corriendo a una escribanía para decir que Cristina no tenía que ser candidata? Eso sí; con los fondos buitres, saludo uno, saludo dos. Si Cristina es tan mala o no sirve, si están tan interesados en terminar con el kirchnerismo, por qué no compiten con Cristina, le ganan y 'sanseacabó', y volveremos a la calle a hacer lo que tenemos que hacer que es reconstruir el país. No le tengan miedo a las urnas”, reclamó Kirchner.
“Me gustaría que estuviera hablando él. Nunca conocí a nadie que le gustara tanto estar en un acto político como a él. Es imposible no extrañarlo y no verlo en las caras de ustedes”, rememoró Máximo a Néstor Kirchner.
“Es la primera vez que tengo un micrófono delante. No hay ninguna especulación sino algo que le debía a muchos compañeros que dieron la cara, pusieron el cuerpo, que dan la pelea; tengo la seguridad de que hay muchas peleas por dar y que van a estar firmes al lado de Cristina”, aseguró el hijo de la Presidenta.
“En la política, no hay apellidos milagrosos, hay proyectos de vida, para un país que deje el ostracismo de los años en los que miraban con la nuca al Pueblo”, consideró ante un estadio de Argentinos Junios repleto de militantes.
Máximo Kirchner habló en el acto que La Cámpora organizó en el estadio de Argentinos Junior, y donde concurrieron mas de 40 mil personas.
“Estoy aprendiendo a caminar. Mis compañeros son mejores que yo, no me da miedo decirlo”, admitió, y agregó: “El Frente para la Victoria es mucho más grande a pesar de algunos que quieran achicarlo e incentivar conflictos que no existen”.
Luego de afirmar que “no me desvela ser presidente, por crianza, por como es un uno”, Máximo Kirchner describió a su padre fallecido: “Me acuerdo cuando Néstor iba con 0,7%, 1 puntito. Yo lo veía que iba. La verdad ojalá uno en su vida tenga el 1% de la voluntad que tuvo él, inquebrantable”.
En otro pasaje de su discurso, criticó duramente a la oposición y a las empresas periodísticas: “Piden respetar la voluntad de los kelpers en el tema Malvinas. En el tema fondos buitre, piden que se respete la justicia norteamericana. ¿Cuándo van a respetar la autonomía de un pueblo que está cansado y ha hecho un esfuerzo terrible para pagar la deuda de una dictadura que se llevó a los padres de mis compañeros?”.
Ante la mirada de otros referentes de La Cámpora como Andrés Larroque, Mariano Recalde, Wado de Pedro, Mayra Mendoza y Juan Cabandié, Máximo se refirió a los dichos de Luis Barrionuevo de un posible estallido social en diciembre.
“Cuando uno ve a dirigentes sindicales devenidos en empresarios que vuelven a apostar por la violencia y el miedo… No hay que tener miedo, hay que tener conciencia, amor, poner la otra mejilla, no entrar en su juego, es lo que quieren rodeados de barrabravas y culatas”, aseveró.
“Hay gente que quiere seguir llevando adelante el país”, afirmó y definió a su madre, Cristina Fernández de Kirchner, como “el último dique”. El resto de los dirigentes, dijo, “no mueven el amperímetro”.
Más tarde, se preguntó: “¿Cuál es el cambio?” que proponen los partido de la oposición. “El único programa de los que critican al gobierno son los programas de televisión. Donde todo lo saben, donde todo lo resuelven. Pero cuando los vemos gobernar, hubo gobiernos en Argentina con la policía matando en la calle, disparando a mansalva en autos de civil, sin que hoy haya un solo preso; se tuvieron que ir. Este gobierno, por la voluntad de la Presidenta, la madurez de la sociedad y la entrega de los compañeros, pudo mantenerse y llevar adelante sus políticas”, describió.
El hijo mayor de la familia Kirchner consideró que “la marca indeleble” de las gestiones de su padre y su madre, tanto a nivel provincial como nacional, es “la racionalidad económica”.
“Esa marca indeleble parece que la oposición no la ve. No me molesta. Deberían ser más humildes. Molesta la soberbia a la hora de hablar. Han tenido la oportunidad de gobernar y han dejado al país patas para arriba y con sangre en las calles sin ningún preso”, criticó.
Máximo se lamentó por “gente que estuvo muy al lado nuestro convertidos en punteros de un candidato”, aunque afirmó que les guarda afecto “por todos los momentos”.
“Aprendí y me costó mucho tiempo. Aprendí a no enojarme. A respirar hondo y a pensar. No hay que mirar a los que se van, tenemos que invitar a la sociedad a participar. Cristina lo hace con todo el coraje, a pesar de que cuando se enferma, la oposición dice que es un vegetal. Han agredido de manera personal. O cuando lo hacen con mi hermana. Conmigo pueden hacer lo que quieran, no me importa nada, estoy seguro de lo que pienso y de los afectos”, reveló.
“Quiero agradecerle a todos los compañeros que día a día se bancaron la satanización de los medios, sin chistar. Parece mentira que en medio de una inundación, como sucedió en La Plata, miraran si tenían puesta las pechera en vez de ponerse a trabajar al lado de ustedes”, manifestó Kirchner, y se quejó porque cuando le pegan a los militantes de La Cámpora “no pasa nada”.
Sobre los medios de comunicación, Kirchner aseguró que intentan siempre reducir todo a lo clientelar: “Lo que no van a entender, hagan un ejercicio, lean las columnas de Van der Kooy, Blanck, en 2010, los 6 meses meses previos (a la muerte de Néstor Kirchner). No podían entender por qué la gente salía a despedir a Néstor, que no fue un santo, sino que después de mucho tiempo la gente se conectó con un presidente que tuvo el coraje para dar esas peleas, con aciertos y errores”.
Luego de considerar que “no hay hombres providenciales, aunque veo tarotistas en la tele pero no pasa nada”, les dijo a los miles de presentes en el acto de la Militancia: “Tengan ganas, fe, no caigamos en las provocaciones. Den la discusión, el debate dentro y en la sociedad y una vez por todas pongamos en marcha el perseguir los sueños. Acompañen a Cristina; ella no afloja. La Argentina no es de los violentos sino de los que quieren dirimir en la urnas”.