TEATRO Y AVENTURA

El viejo y la luna vieja: un viaje teatral donde el amor también se anima a cambiar de rumbo

Una historia de amor, movimiento y búsqueda llega a la Sala Picasso del Paseo La Plaza. Con música en vivo, teatro físico, narración y una puesta artesanal, la obra propone atravesar una aventura escénica en español en la que dejar atrás lo conocido puede convertirse en la única manera de seguir adelante.

El viejo y la luna vieja: un viaje teatral donde el amor también se anima a cambiar de rumbo

Redacción EnOrsai // Jueves 24 de septiembre de 2026 | 06:39

Una aventura teatral sobre el amor, la búsqueda y el cambio

Hay historias que comienzan con una partida. Y hay otras que empiezan cuando alguien decide que ya no puede quedarse quieto. El viejo y la luna vieja se instala en esa zona incierta donde el amor, la búsqueda y el movimiento se mezclan para construir una aventura teatral que invita al público a dejarse llevar.

La obra se presenta los miércoles de septiembre y octubre a las 20 en la Sala Picasso del Paseo La Plaza, con producción de ANVY Producciones, dirección general de Susana Golletti y dirección musical de Nacho Pelaezz y Sebastián Aldea Dávila. La propuesta combina actuación, narración, teatro físico y música en vivo para contar una historia íntegramente en español.

En el centro del relato aparece un hombre cuya tarea cotidiana es cuidar la luna. Cada noche la acompaña y procura que continúe su recorrido. Su existencia parece organizada alrededor de una misión precisa, repetitiva y casi inalterable. Hasta que su esposa decide partir en busca de aquello que todavía la llama más allá del horizonte.

Entonces, el hombre abandona la seguridad de su rutina y se embarca en una búsqueda. El viaje lo enfrenta con tormentas, pueblos, encuentros y despedidas. Pero el recorrido no funciona solamente como una aventura exterior: también modifica al personaje y convierte el desplazamiento físico en una experiencia sobre los vínculos, las pérdidas, las decisiones y aquello que las personas continúan sosteniendo cuando todo alrededor empieza a cambiar.

Ahí aparece uno de los rasgos centrales de la puesta. El escenario no intenta esconder sus mecanismos. Por el contrario, los objetos, las sombras, las luces, el cuerpo de los intérpretes y la música participan de la construcción del mundo escénico. La escenografía artesanal se transforma frente al espectador y permite que distintos espacios aparezcan a partir de elementos simples y móviles.

La propuesta apuesta así por una teatralidad que necesita de la imaginación del público. El mar, los desplazamientos, los encuentros y los distintos escenarios del viaje no dependen exclusivamente de grandes dispositivos escenográficos. Se construyen a través del movimiento, los objetos y el trabajo colectivo de los intérpretes.

El elenco está integrado por Pato Witis, Juan Álvarez Prado, Julián Rubino, Jerónimo Dodds, Guadalupe Devoto, Mariano Botindari, Gonzalo García Gualtieri, Alejo Caride, Martín Bergman, Bautista Alegre, Violeta Diéguez y Caro Ibarra. En escena, los artistas no se limitan a interpretar personajes: también narran, cantan, tocan instrumentos y participan de la construcción del universo que propone la obra.

La dirección general de Susana Golletti articula ese lenguaje coral con una puesta que busca que el espectador no permanezca simplemente como observador. La intención es convertir la sala en un territorio de viaje, donde el relato se completa con aquello que cada persona imagina a partir de lo que sucede frente a sus ojos.

La música en vivo ocupa un lugar fundamental en ese recorrido. Junto con el teatro físico y la narración, funciona como uno de los motores de una historia que avanza entre el humor, la aventura y una pregunta más íntima: qué ocurre cuando aquello que parecía estable deja de serlo.

El viejo y la luna vieja propone, en definitiva, una historia sobre la necesidad de moverse cuando quedarse quieto ya no alcanza. Una travesía donde el amor no aparece como un territorio inmóvil sino como una fuerza capaz de empujar a los personajes hacia lo desconocido.

La obra se presenta los miércoles de septiembre y octubre a las 20 en la Sala Picasso del Paseo La Plaza, con entradas disponibles a través de Plateanet.

 

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