Con las visitas de los candidatos presidenciales a la apertura del programa de Marcelo Tinelli, Mauricio Macri no pasó u buen momento. Cuando ingresó a escena su imitador, personificado por Martín Bossi, el candidato no la pasó del todo bien.
Pep - Redacción En Orsai // Martes 12 de mayo de 2015 | 08:24
Ya es reconocido que los candidatos desfilen por el programa de Tinelli para ganar una aceptación popular, aunque también el riesgo es que puedan generar un rechazo y la jugada se vuelva en contra. Mientras esperaba una noche apacible toda la jugada se modificó cuando ingresó su imitador.
Bossi se encargó de destrozar al jefe de gobierno porteño con un chiste tras otro que dejó en evidencia el chato discurso del líder del PRO. Con una sonrisa incomoda a Macri no le quedó otra que dejar actuar a su imitador.
Todos los chistes de Bossi hicieron referencia al elitismo de Mauricio y a su clara pertenencia al neoliberalismo, al tiempo que rescató las reminiscencias menemistas del PRO.
No fue una buena noche para Mauricio que se esperaba una noche de acumulación y se fue estigmatizado y todo raspado.
El ex viceministro de Economía analiza la "trampa" del empleo en la era Milei: por qué los sectores que ganan no generan trabajo y el riesgo de una espiral descendente que la oposición aún no sabe cómo frenar.
El periodista Diego Genoud analiza la estrategia de La Libertad Avanza para monopolizar la derecha: la designación de Presti en Defensa como jugada audaz de Karina Milei, el desplazamiento de Bullrich y Villarruel, y la subordinación de la Argentina a la agresiva estrategia geopolítica de Donald Trump.








