Tras la pobre elección porteña, el PRO hizo un giro radical en su estrategia, al punto de prohibir la palabra "ajuste" en promesas, entrevistas y actos de campaña. Aprietes a periodistas, manuales internos bajar línea y el maquillaje comunicacional de Durán Barba.
Andrés Brown Redacción En Orsai // Lunes 27 de julio de 2015 | 15:50
Si la gente cree que Scioli es un buen gobernador -el 65% lo piensa-, pues Scioli es un buen gobernador. ¿Es maquiavélico? No, es acercarse a la gente
Guiado por el mandato de las encuestas, el PRO está decidido a maquillar su esencia de partido de derecha clásico y presentarse como una propuesta con mínimos matices de estilo respecto al gobierno.
En ese esquema, el partido de Mauricio Macri prohibió la palabra ajuste de su repertorio, a pocos días de las PASO.
El propio Jaime Durán Barba, asesor e ideólogo del giro, lo blanqueó en un encuentro de dirigentes macristas el jueves pasado.
"Nosotros tenemos que entender a la gente. Si la gente cree que Scioli es un buen gobernador -el 65% lo piensa-, pues Scioli es un buen gobernador. ¿Es maquiavélico? No, es acercarse a la gente. Si la gente cree que la Virgen de Guadalupe es una atorranta, pues lo será hasta que se demuestre lo contrario", explicó el gurú ecuatoriano, en una reunión realizada en un local nocturno en un subsuelo de San Telmo, organizada el grupo Manifiesto, especie de usina intelectual de Pro.
Además se filtró el instructivo macrista para justificar el cambio de discurso. El "manual", elaborado por el equipo de comunicación comandado por Marcos Peña y Jaime Durán Barba, es un punteo de preguntas y respuestas sobre cómo contestar ante las dudas por el cambio de posición del jefe de Gobierno y candidatos presidencial.
"Mauricio hace permanentemente recorridas en las casas de los argentinos. El escucha, aprende, modifica posiciones, confirma otras", explica el manual en un pasaje para justificar el giro, que incluso generó ciertos abucheos de la tropa propia el día del balotaje.
"La Argentina está en un momento muy mayoritariamente estatista. Casi dos tercios de la Argentina tiene ingreso estatal en su hogar y en muchas provincias eso pasa en un 80 o 90 por ciento. Hay temor entonces a lo que está fuera del Estado", dice el instructivo en otro pasaje, en un intento de volver presentable el cambio de spech.
Por último, la prohibición del término "ajuste", corazón del verdadero plan económico del PRO, generó una especie de acto de censura y apriete.
El domingo por la noche el programa Economía Política puso al aire un video en el que se pudo ver al equipo de economistas del macrismo al momento de anunciar un ajuste en caso de que Macri gane las elecciones.
Mientras el programa estaba al aire, un dirigente del PRO llamó al dueño del canal y amenazó con “el fin de la relación con el canal” si el informe no era retirado del aire.
Miguel de Godoy, Jefe de Prensa del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires llamó a Fabián de Souza, uno de los socios del dueño de C5N, Cristóbal López, para pedirle a las autoridades del canal que frenen un informe del programa Economía Política.
De Godoy le dijo, sin eufemismos, a De Souza, que si el conductor del programa Roberto Navarro seguía “hablando en ese tono”, se iba a dar “el fin de las relaciones entre el gobierno porteño y el canal”. Se trató de una amenaza: C5N fue apretado para bajar un programa y en caso de no hacerlo se quedaría sin pauta, es decir, dinero en publicidad del gobierno de Macri.