La propuesta de Argentina y el G77+China de establecer un marco jurídico global para los procesos de reestructuración de deuda en el seno de las Naciones Unidas fue aprobada por 124 naciones. Sólo 11 votaron en contra y 41 naciones se abstuvieron.
Diego Arias - Redacción En Orsai // Martes 09 de septiembre de 2014 | 19:57
(Lo que se decidió en la ONU) expresa lo que nuestros pueblos demandan y merecen”
Se trató de una votación histórica, ya que por primera vez Naciones Unidas decide tratar en su seno un tema relacionado con los problemas de deudas de países, algo que tradicionalmente era relegado a las instituciones creadas en Bretton Woods, como el FMI y el Banco Mundial.
Otro elemento fundamental al momento de medir la importancia de la decisión es que con el futuro marco legal los países avanzarán en ponerle un freno al accionar de los fondos buitre.
En una sesión en la que Argentina estuvo representada por el canciller Héctor Timerman, una mayoría indiscutible de países emergentes, con el apoyo de China, logró prevalecer con la propuesta de crear un nuevo marco legal de reestructuración de deuda.
Por la negativa se pronunciaron una mayoría de países desarrollados, entre los que se destacaron Estados Unidos, Japón, Alemania, Inglaterra, Canadá, Israel y Australia.
Se abstuvieron 41 países, entre los que se ubicaron países europeos como Italia y Francia, y México, por Latinoamérica. Un hecho llamativo es que estos dos últimos países -Francia y México- presentaron 'amicus' en favor de la posición argentina ante la Corte Suprema de Estados Unidos, en la contienda que enfrentó el país con los fondos buitre.
El hecho de que se abstengan no quiere decir que hayan votado en contra de la propuesta presentada por el G77+China sino más bien da cuenta de que las posiciones de la votación resultaron muy extremas, y que muchos países se veían comprometidos de quedar de un lado o del otro.
Para sostener la posición en contra o de abstención, los países argumentaron que existe ya el tratamiento de deuda en el seno del FMI, que tradicionalmente tuvo ese rol, y que Naciones Unidas no es un organismo preparado, o bien que se requeriría más tiempo para considerar la propuestas.
La votación, que se desarrolló en el salón del Consejo de Administración Fiduciaria (debido a que la Asamblea está en refacciones de cara a la cumbre de presidentes del 24 de septiembre próximo) se concretó luego de que el presidente del G77, el boliviano Sacha Llorenti Soliz, presentara la moción.
Llorenti Soliz comenzó con la defensa de la postura impulsada por Argentina para "buscar una solución oportuna eficaz y duradera" al problema de la deuda de los países.
Según Llorenti Soliz, "es prioridad crear un marco jurídico, con miras a aumentar la eficiencia, la estabilidad y previsibilidad del sistema financiero internacional, y el logro de un crecimiento equitativo e inclusivo".
La votación general duró alrededor de tres minutos, y tras conocerse el resultado, hubo un gran aplauso de parte de la mayoría de los presentes.
En ese marco, el presidente de la sesión desató risas, cuando en tono de broma dijo que "para aquel que no puede leer bien la pantalla, hubo 124 votos a favor, 41 abstenciones, y 11 votos en contra".
Luego de la votación, el primer orador fue el representante de Estados Unidos Unidos, que se manifestó de manera negativa. Dijo que "el mecanismo propuesto presenta resultados inciertos", y que, de esta forma, "se les pide a los organismos que firmen un cheque en blanco".
Para el canciller argentino, lo que se decidió en la ONU “expresa lo que nuestros pueblos demandan y merecen”, en referencia a la aprobación de la discusión sobre un marco jurídico para procesos de reestructuración de deuda soberana.
“Si la ONU fue capaz de regular hasta los aprovechamientos de los recursos marítimos, cómo no podríamos decidir lo que hoy hemos decidido”, agregó Timerman.
Varios países de América Latina apoyaron y celebraron la iniciativa argentina y felicitaron a Timerman por los esfuerzos del país en "desnudar" cómo operan los fondos buitre.