El máximo tribunal del país confirmó que el genocida, César Miguel Comes, podrá cumplir su condena a 25 años de prisión por delitos de lesa humanidad en su domicilio.
Los actuales trabajos de excavación.
Pep - Redacción En Orsai // Jueves 02 de enero de 2014 | 15:38
En un controvertido fallo, que se decidió en forma dividida, la Corte declaró "inadmisible" un recurso de la Procuración General de la Nación, que postulaba que la concesión del beneficio de la prisión domiciliaria para Comes no estaba justificado.
Los jueces Carlos Fayt, Enrique Petracchi, Carmen Argibay y Raúl Zaffaroni coincidieron en el rechazo al pedido para enviar a Comes a una cárcel común.
Mientras que Ricardo Lorenzetti, Elena Highton de Nolasco y Juan Carlos Maqueda se inclinaron por dejar sin efecto el fallo de la Cámara de Casación que concedió el beneficio.
El fallo de la Corte cierra cualquier posibilidad de que Comes cumpla su condena en una cárcel común.
Comes fue condenado en 2008 a la pena de 25 años de prisión por el tribunal oral federal número cinco, como "coautor mediato de los delitos de privación ilegal de la libertad agravada e imposición de tormentos agravada, ambos en reiterados y en concurso real, los que además fueron calificados como de lesa humanidad".
Comes estuvo al frente entre 1977 y 1978 de la Fuerza de Tareas 100, creada para cumplir "funciones antisubversivas" en zona oeste, donde funcionó Mansión Seré. Que perteneció a la sub zona 16 que era conformada por los centros clandestinos de detención y tortura de la zona oeste del conurbano bonaerense.
La Mansión Seré, era denomina por el grupo de tareas que allí funcionaba como “Atila”. Fue cerrada por las propias fuerzas represivas luego que en 1978 un grupo de detenidos desaparecidos se fugara.
La película “Crónica de una Fuga” dirigida por Adrián Caetano, protagonizada por Rodrigo De La Serna y Pablo Echarri, relata el funcionamiento del centro clandestino de detención y la historia de Claudio Tamburrini, uno de los detenidos desaparecidos que logró escaparse de los genocidas.
En la actualidad, en el predio donde funcionó ese centro ilegal funciona la Dirección de Derechos Humanos del Municipio de Morón. Donde pueden visitarse una muestra permanente que recorre la historia de ese predio. Así como también el trabajo del equipo de Antropología Forense que reconstruyó, a partir de los cimientos de la vieja casona, cómo era la dinámica del centro clandestino.