Una de las empresas emblemática de la producción de conservas como fue Canale, ahora Alco, debió suspender a miles de trabajadores por la grave crisis que enfrenta, consecuencia directa de la destrucción del mercado interno. Mientras las prometidas inversiones no llegan, más trabajadores ven perder sus fuentes laborales.
Pep - Redacción En Orsai // Jueves 22 de septiembre de 2016 | 12:05
La suspensión de los 300 empleados por parte de la ex empresa Canale es un eslabón más dentro de la crisis que enfrentas las empresas nacionales. La empresa también tiene que enfrentar las problemáticas del sector frutihortícola, que en los últimos tiempos se manifestaron en plena Plaza de Mayo.
Meses atrás, la ahora empresa Alco decidió cerrar la planta en Mendoza. Y ante la crisis del mercado interno, ahora debió suspender unos 3000 mil empleados en las plantas de todo el país.
La gravedad es que la empresa también les adeuda a los trabajadores parte del aguinaldo y el pago de la última quincena. Con lo cual, las chances de volver rápidamente a producir se ven cada vez más complicadas.
Pese a las ayudas que recibió la empresa en 2014 y 2015 por parte del Estado, esos fondos quedaron licuados con la fuerte devaluación macrista y la galopante inflación.
Esta muestra basta para saber la situación que tienen que enfrentar las empresas pequeñas y medianas de todo el país. Aunque vuelve a quedar claro que siempre el hilo se corta por lo más delgado, en este caso son los trabajadores.
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