En tiempos del kirchnerismo, la utilización de la billetera para condicionar a los líderes de distintas partes del país era una tiranía, ahora, en tiempos del Presidente "Mau" parece estar bien visto, aunque signifique 880 millones de pesos menos para las casas de estudio nacionales.
Martes 24 de mayo de 2016 | 20:29
La Universidad pública y gratuita vive momentos agobiantes: tras el megatarifazo que sacó a las calles a la UBA en su conjunto por primera vez desde 2001, ahora el Gobierno decidió quitarles 880 millones a las casas de estudio nacionales y a los centros culturales, para destinarlos al disciplinamiento de los gobernadores.
El esquema es sencillo: como el macrismo no tiene mayoría en el Congreso de la Nación, situación que es más notoria en el Senado; el Presidente de la Nación negocia apoyos legislativos a cambio de fondos.
Si los senadores que responden a los gobernadores provinciales no votan como quiere el gobierno, la provincia sufrirá el agobio del poder central.
En este contexto, las grandes perdedoras son las Universidades nacionales que pederán 880 millones de pesos que provenían en forma directa de la jefatura de Gabinete.
Un aserradero en Gobernador Virasoro paga sueldos con vales desde hace meses. La postal no es una anécdota aislada: es el síntoma brutal de una economía que se descompone desde la base productiva.
Los celulares Xiaomi se consolidan en 2026 como una de las opciones más buscadas por los consumidores argentinos que buscan tecnología de calidad, precios competitivos y un equilibrio ideal entre rendimiento y prestaciones. A lo largo de los últimos años, la marca china ganó terreno no solo por ofrecer dispositivos con especificaciones avanzadas, sino también por adaptarse a las necesidades de distintos tipos de usuarios, desde quienes solo buscan un smartphone económico hasta aquellos que quieren lo último en cámaras, baterías duraderas y potencia para tareas exigentes.








