El reparto de los dirigentes massistas beneficia al kirchnerismo, por sobre el PRO. De los ocho intendentes recién exiliados, seis fueron para el FpV. A nivel parlamentario, perdió 6 senadores y 4 diputados en pocos meses, y así el FPV recuperó mayoría en ambas cámaras.
Andrés Brown Redacción En Orsai // Miercoles 03 de junio de 2015 | 11:36
La crisis del massismo parece no tener fin. Y el espacio que por ahora capitaliza el desguace de dirigentes del Frente Renovador es claramente el Frente para la Victoria.
Los dirigentes exiliados del FR optaron mayoritariamente por volver al kirchnerismo, antes que incursionar en el PRO. Esa tendencia en favor del oficialismo es un dato que impulsa a Mauricio Macri a reconsiderar la posibilidad de armar una gran alianza opositora, con Sergio Massa con precandidato a la gobernación bonaerense.
Todavía no está definido que hará Massa, pero la sangría de los intendentes da una pauta de la correlación de las fuerzas políticas a pocos meses de las PASO.
Raúl Othacehé, intendente de Merlo, ya acordó su regreso al Frente para la Victoria. Othacehé sigue los pasos de sus pares de Pilar y Escobar, Humberto Zúccaro, y Sandro Guzmán. Darío Giustozzi, hombre fuerte de Almirante Brown, también confirmó su intención de volver al kirchnerismo.
Más recientemente, el intendente José Eseverri de Olavarría se decidió por volver al Fpv, tal como adelantó En Orsai, y el mismo camino seguirían Luis Acuña (Hurlingham) y Gabriel Katopodis (San Martín)
Por otro lado, sólo Gustavo Posse (San Isidro) y Jesús Cariglino (Malvinas Argentinas) están volviendo al PRO de Mauricio Macri y buscarían la reelección en sus municipios.
A su vez, la fuga tuvo su impacto en la legislatura bonaerense, donde el Bloque del Frente Renovador perdió gran parte de su representación en manos del Frente para la Victoria.
El Frente Renovador llegó a tener 20 bancas en la Cámara de Senadores de la Legislatura bonaerense. Era la primera minoría y tenía poder de negociación con el Frente para la Victoria.
En Diputados llegó a tener 22 legisladores, lo suficiente como para ejercer una gran presión. Pero con las recientes fugas, el FpV recuperó la representación mayoritaria en ambas cámaras y quedó en situación de poder avanzar con las leyes que necesite el gobierno de Daniel Scioli. El massismo perdió cuarto diputados, pero la sangría podría ser mayor.
En el senador, el bloque presidido por el massista Jorge D’Onofrio, perdió en estos casi seis meses que van del año 6 legisladores quedando conformado por un total de 14 contra 23 senadores que espera poder sumar el FpV.
Sin embargo la brecha podría incrementarse, con la reciente ida de Eseverri, que maneja a dos senadores propios.
El oficialismo sumó de los fugados del massismo 3 diputados más y, junto con los aliados de Nuevo Encuentro, logró sumar 47 votos , suficiente para tener quórum propio.
La tendencia de las fugas en favor del FpV induce a Macri a tentarse con la posibilidad de acordar con el menguado Frente Renovador.