Ambos candidatos a Presidente de la Nación sufren las mismas carencias en sus armados provinciales y ante el inminente estallido de la nueva alianza panradical afloran los contactos y las fotos.
Marco D'Andrea // Redacción En Orsai // Martes 07 de octubre de 2014 | 16:07
Al borde de un barranco, Sergio Massa y Gerardo Morales montaron un encuentro con un único objetivo: la foto. El camino hacia 2015 es, todavía, muy largo si se lo mide en tiempos políticos, sin embargo los que se sienten mejor posicionados buscan ganar territorios con alianzas ocasionales y testean las repercusiones.
Mientras FAUNEN se derrumba, dos de los candidatos presidenciales que buscan derrotar al kirchnerismo se disputan los referentes provinciales de una alianza que tenía sentencia de muerte en su acta de nacimiento. En Córdoba, Luiz Juez cerró con el macrismo contra su relato histórico de progresismo y se alió a la derecha. En Jujuy, Morales y Massa hicieron lo propio.
En la UCR algunos dirigentes pusieron el grito en el cielo, entre ellos Julio Cobos quien acusó traición y causó la risa de propios y ajenos. "Lamentablemente en lugar de consolidar este espacio se tiende a ganar políticamente cada uno”, dijo el exvicepresidente que votó en contra del Poder Ejecutivo del cual era parte en ocasión de la Resolución 125 que enfrentó al Estado con las patronales agropecuarias.
Tanto Macri como Massa tienen dilemas similares en las provincias: no tienen allí candidatos propios de peso; ítem en el que el Frente Para la Victoria los supera. Con la cabeza en una supuesta presidencia, los popes de la derecha liberal buscarán ganar algunas provincias que le permitan una construcción de poder que no pueda ser socavada desde la patria profunda. El camino es largo y el exintendente de Tigre se desinfla rumbo a las PASO.
La disputa continuará y ambos candidatos saben que su electorado se superpone: inseguridad, inflación, represión y reducción de la inversión social son parte de su plataforma, en el mismo sentido, se disputarán las mismas figuritas provinciales.
La UCR, desaparecida del plano nacional desde la crisis del 2001, se vende al mejor postor y mientras Ernesto Sanz busca ubicarse como una opción, su compañero de bancada en el Senado de la Nación montó una foto con quien sería su rival en las presidenciales. Polémica en puerta.
Debido a esto, Morales buscó calmar las aguas dentro del radicalismo: “Ernesto es mi amigo, mi hermano y mi candidato a presidente”.
Así, el mapa radical volverá a quedar dividido entre los radicales-Macri, los radicales-Massa y los radicales-Sanz que estarán dentro de FAUNEN. Un destino político triste para el primer partido popular de la historia argentina.