El 35% de los niños tienen un nivel de plomo en sangre a niveles tóxicos. El gobierno de la Ciudad comprobó en el lugar contaminación de zinc, níquel y plomo, pero ahora encargó otro estudio que demorará la urbanización de la villa.
Javier Lema - Redacción Enorsai // Domingo 31 de agosto de 2014 | 20:21
el Departamento de Salud Ambiental de la Ciudad demostró que el 35,5% de los niños tenían un nivel de plomo en sangre que superaba el límite de “riesgo potencial a presentar cuadro de intoxicación”
Según publica Tiempo Argentino, el año pasado se pagaron 1.370.000 pesos a la empresa Green Cross Argentina para la “caracterización del área” contaminada debido a un antiguo depósito de autos de la Policía Federal en ese predio de Villa Lugano, y en setiembre entregó su informe final precisando las zonas afectadas por zinc, níquel y plomo.
El texto, de 77 páginas, plantea recomendaciones de saneamiento y estima su costo en 20 a 25 millones de pesos, una cifra algo inferior al monto embargado al gobierno porteño en 2010 por el juez Norberto Gallardo, que asciende a 29.200.000 de pesos, en el marco de la demanda por contaminación iniciada por la Asesoría Tutelar en 2006.
No obstante, se encargó un nuevo estudio a la empresa Ecodata S.A. que demandará unos cinco meses y medio, según reconoció a Tiempo Argentino Edgardo Nardi, director general de Evaluación Técnica de la Agencia de Protección Ambiental (Apra).“En función de todo eso se evaluará el saneamiento”, dijo el funcionario a ese medio.
Esto seguirá demorando el cumplimiento de la Ley 1770, que en 2005 dispuso la urbanización de la villa y cuya ejecución reclaman los vecinos que en febrero último tomaron el predio del cementerio de autos para constituir el barrio Papa Francisco, de donde fueron desalojados hace ocho días.
Mientras tanto, los habitantes de la villa 20 seguirán expuestas a la contaminación: un estudio del Centro de Salud y Acción Social (Cesac) 18 y el Departamento de Salud Ambiental de la Ciudad demostró en 2007 que el 35,5 por ciento de los niños tenían un nivel de plomo en sangre que superaba el límite de “riesgo potencial a presentar cuadro de intoxicación”, cita el diario.
MAS DATOS DUROS
La urbanización de las villas y el mejoramiento de las áreas urbanas degradadas de la Capital Federal es vital para la inclusión e integración de los jóvenes de esos barrios, lo que puede resultar determinante para ensanchar la estrecha base de la pirámide poblacional porteña, según un informe del Observatorio Urbano Local - Buenos Aires Metropolitana (OUL-BAM).
De acuerdo con datos obtenidos por esa entidad del Observatorio de la Deuda Social Argentina (ODSA), los barrios marginados poseen un 65% más de población de hasta 17 años que el resto de la Capital.
La medición del ODSA de 2013 señala que la población hasta 17 años representa el 28 por ciento de la ciudad en su conjunto y la de más de 60 años el 14,9, mientras que en asentamientos y villas esos tramos etarios representan el 46,4 y 4,4 % respectivamente.
De estas cifras se desprende cómo la inclusión e integración urbana de los sectores marginados podría contribuir a que la ciudad pueda modificar su pirámide poblacional regresiva, en la que la base es más pequeña que los escalones siguientes debido a que la natalidad es baja, evidenciando el envejecimiento promedio de los habitantes.
La cantidad de población de la ciudad de Buenos Aires denota un estancamiento durante las últimas siete décadas, registrando en la actualidad cerca de 2.891.000 habitantes según el censo 2010, 90.000 residentes menos que los 2.981.000 habitantes de 1947.
Según los datos relevados por el OUL-BAM, que depende de la Facultad de Arquitectura, Diseño y Urbanismo de la Universidad de Buenos Aires, esta estabilidad demográfica de casi 70 años contrasta con el crecimiento geométrico de la ciudad entre 1914 y 1947, periodo en el que había prácticamente duplicado su población, pasando de 1.575.000 a 2.981.000 habitantes.
El estancamiento porteño no encuentra un reflejo en las cifras nacionales y regionales: en 1947 la Argentina, con aproximadamente 16 millones de habitantes, poseía 5,3 veces la población de la Capital, y en 2010 la proporción se elevó a 13,8 veces (40 millones en el país).
Estos desfasajes en la composición de la población son de relevancia ante la problemática de las villas de emergencia, cuyos habitantes reclamaban por la prometida urbanización de los asentamientos precarios, en una ciudad donde una de cada cinco viviendas están vacías producto de la especulación financiera y de la construcción de edificios torre como alternativa de ahorro.