Según el informe informe mundial de Desarrollo Humano 2014 de la ONU, más de 56 millones de personas salieron de la pobreza extrema en América Latina entre 2000 y 2012. Argentina figura entre los países que más avanzó, al lograr reducir tanto la pobreza como la vulnerabilidad
Andrés Brown - Redacción En Orsai // Viernes 29 de agosto de 2014 | 16:16
Más que nunca la región tiene que invertir en protección social universal, particularmente en las fases más críticas de la vida de los latinoamericanos
Así lo determinó el informe mundial de Desarrollo Humano 2014 del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), titulado Sostener el Progreso Humano: Reducir Vulnerabilidades y Construir Resistencias, divulgado en julio de este año.
Naciones Unidas explica que los ciudadanos en pobreza extrema son los que reciben hasta cuatro dólares al día. Los latinoamericanos en esta situación eran 189,9 millones en 2000, el 41,7% de una población de 454,9 millones de personas. En 12 años, 56,2 millones dejaron ese grupo, de modo que el número de pobres bajó a 133,7 millones en 2012, el 25,3% de los 528,3 millones de habitantes de la región, subraya el PNUD.
Ese progreso es resultado sobre todo del crecimiento económico de la última década, pero el estudio revela que el 38,3% se debió también a políticas redistributivas.
El documento apunta, además, a que 81,6 millones lograron acceder a la clase media —ciudadanos con un ingreso per cápita diario de entre 10 y 50 dólares—. En 2000 eran 99,6 millones de latinoamericanos, el 21,9% del total; en 2012 ascendieron a 181,2 millones, el 34,3%. También aumentó, aunque en menor grado, el número de personas cuyos ingresos per cápita superan los 50 dólares al día: eran 8,9 millones en 2000 (el 2%) y, en 2012, 13,7 millones (el 2,6%).
Como contracara de todos estos avances impresionantes, el informe señala que la región no logró disminuir la población que se encuentra vulnerable. Se trataría de 43,1 millones de ciudadanos que se encuentran en un limbo social: son trabajadores informales, migrantes, personas con discapacidad, minorías, personas de edad, mujeres, niños, entre otros, según el PNUD. Ya no se encuentran en la pobreza pero tampoco han logrado acceder a la clase media.
Entre los 18 países estudiados, que concentran el 90% de la población de América Latina y el Caribe, el PNUD revela que Bolivia fue el que más logró reducir sus indices de pobreza, en un 32,2%, pero también el que más aumentó el tamaño de su población vulnerable, en un 16,9%. Le sigue Perú, que redujo en un 26,3% la pobreza.
El estudio subraya también que Argentina, Chile y Costa Rica consiguieron reducir tanto la pobreza como la vulnerabilidad, lo que supuso un mayor aumento de la clase media. Sobre todo en Argentina, donde este grupo se incrementó en un 17,5%, el segundo mejor resultado de la región después de Perú.
En camino opuesto se encuentran Guatemala y República Dominicana, donde la pobreza aumentó en un 6,8% y un 0,7% respectivamente. También disminuyó el tamaño de la clase media en un 3,3% en Guatemala y un 3,7% en República Dominicana. Este país preocupa aún más porque el índice de ciudadanos vulnerables también se incrementó en un 3,6%, mientras que en Guatemala bajó en un 3,1%.
“Más que nunca la región tiene que invertir en protección social universal, particularmente en las fases más críticas de la vida de los latinoamericanos, como es el caso de las y los niños, jóvenes y ancianos”, subrayó Jessica Faieta, directora del PNUD para América Latina y Caribe, en la presentación del informe.