Obsesionado con no desaparecer de la escena política, Moyano va por la presidencia de Independiente. Promete inyecciones millonarias y lo apoya un referente del macrismo como Ritondo.
Andrés Brown - Redacción En Orsai // Miercoles 18 de junio de 2014 | 11:40
el liderazgo de Hugo Moyano sería fabuloso para Independiente
Si bien se especulaba con la posibilidad de que un dirigente de su confianza fuera el candidato a presidente, después del ascenso de Independiente a la A, Hugo Moyano terminó por ponerse al frente de su nueva aventura político-futbolera.
A la cabeza de su agrupación "Independiente" y a 20 días de las elecciones, la lista de Moyano incluye otras perlas: el ultramenemista ex presidente de Deportivo Armenio y muy cercano a Julio Grondona, Noray Nakis, como candidato a vicepresidente; el influyente legislador macrista Cristian Ritondo como vocal primero; y hasta Pablo Moyano como vocal segundo, además de un dirigente vinculado al PRO como Carlos Montaña como vice segundo.
Desde que el ex presidente Javier Cantero cayera en desgracia con el descenso del Rojo, el lobby del camionero se hizo sentir fuerte.
Noray Nakis hizo punta con declaraciones públicas que sostenían que “el liderazgo de Hugo Moyano sería fabuloso para Independiente”.
Después sobrevino la salida apresurada de Cantero y la promesa moyanista de unos 10 millones de dólares para revitalizar al club que parecía acéfalo.
Cruce entre política y fútbol
El interés de Moyano por el fútbol no es nuevo. Y al margen de su fanatismo por Independiente, el camionero siempre entendió al deporte más popular de la Argentina como una vía de entrada a la política.
De hecho, el cegetista no renuncia a su pretensión (cada vez más utópica) de liderar a la oposición política argentina.
Los antecedentes de Moyano y el fútbol incluyen la fundación del Club Camioneros, que actualmente milita en el Argentino B y es presidido su primogénito Pablo.
Además, Hugo también sostuvo la avanzada de su yerno, Claudio Tapia, actual presidente de Barracas Central. Y apuntaló la campaña mediante la cual su hijo Facundo consiguió la presidencia de Alvarado de Mar del Plata, a la que renunció tiempo más tarde.
Antecedentes en el Rojo
Si bien nunca había sido candidato a presidente, Moyano sí había participado en la conducción del club durante la polémica gestión del empresario Julio Comparada, quien había heredado de su padre Jose Miguel “Cholo” Comparada la aseguradora “El Surco”, una de las principales prestadoras de los gremios de la CGT.
De hecho, Comparada le reservó un lugar en la comisión directiva a Pablo Moyano, y en las tribunas comenzaron a aparecer barras directamente identificados con el gremio de camioneros.
Otro que llegó con el empresario de seguros al club fue Hector “Yoyo” Maldonado, dirigente de camioneros y de la “Agrupación Independiente”.
Al margen de un serio endeudamiento, la presidencia de Comparada le sirvió a Moyano para posicionarse definitivamente como un actor de peso en el club, con llegada a la barra y manejo en las instalaciones.
En ese momento el jefe de los camioneros conoció a otro renombrado personaje del mundo rojo: Pablo Bebote Alvarez. Desde entonces la relación entre ambos, mediada por la Agrupación Independiente, es buena y de colaboración.
Con la caída del empresario y los escándalos de corrupción que envolvieron su salida, Moyano quedó relegado y en las sombras.
Años después, en 2011 volvió a la carga y dio su banca a Baldomero “Cacho” Álvarez, ex ministro de Desarrollo Social de Daniel Scioli (actual Massista) que perdió con el ascendente Javier Cantero.
Ahora, una década después de su desembarco en el club de la mano de Comparada, Moyano decidió que era hora de poner el cuerpo y no tercerizar la presidencia de Independiente.