En el vecino país, un reciente análisis del ex ministro de Hacienda, Dionisio Borda, expone uno de los males estructurales del sistema capitalista moderno: la concentración de la riqueza en pocas manos.
Sergio Villone // Martes 06 de enero de 2015 | 19:06
El crecimiento económico sigue concentrado en ciertos sectores y el efecto de derrame es limitado
En el caso paraguayo, las cifras son alarmantes, según el World Ultra Wealth Report: el 90 por ciento del Producto Bruto Interno (PBI) está concentrado en 175 multimillonarios, con patrimonios superiores a los 30 millones de dólares.
Según algunos analistas, afrontar este desequilibrio distributivo de la economía paraguaya llevará muchas décadas si es que se instrumentan políticas públicas que tiendan a transferir ingresos a los sectores de menores ingresos.
Un aumento de la presión tributaria en forma progresiva es una alternativa a corto plazo, dicen los analistas, y podría significar un protagonismo del Estado paraguayo a la hora de redistribuir la riqueza, comportamiento que hasta este momento no se ha observado.
Según Borda, “la brecha de desigualdad todavía sigue siendo enorme y con esto, gran parte de la población sigue sufriendo la falta de oportunidades. La economía paraguaya cerró el año 2014 con buenos números, pero sin avances importantes en la gestión pública ni en la reducción de las brechas sociales. El crecimiento económico sigue concentrado en ciertos sectores y el efecto de derrame es limitado”.
Sin embargo, los organismos multilaterales de crédito y las calificadoras de riesgo ponderan variables macroeconómicas de Paraguay: su economía ha crecido a un ritmo del 5% anual en los últimos años con una inflación media de 4,5%.
El ex ministro de Hacienda del depuesto presidente Fernando Lugo remarcó que ese crecimiento está muy concentrado en los agronegocios, que contribuyen muy poco con el fisco, el sector financiero y las empresas de telefonía móvil.
“En el otro extremo, están los pequeños agricultores y los trabajadores del sector informal, que han sido afectados en su producción y trabajo en
En Paraguay, el salario mínimo es de 419 dólares y es de los pocos que se han reducido en el último tiempo, de acuerdo con estadísticas de