Las cinco potencias económicas emergentes lanzarán su propia versión del FMI y el Banco Mundial que operarán desde 2016 en todo el planeta. Beneficia a la Argentina.
Dilma y Putin se reunieron ayer en Brasilia, antes de la cumbre Brics. Los empresarios les pidieron eliminar el dólar en el comercio entre los países del bloque.
Luis María Galo // Martes 15 de julio de 2014 | 11:04
Cada uno de ellos ha tenido experiencias dolorosas con el dominio financiero de Occidente
Los capistotes de Washington observan preocupados. Cinco potencias emergentes lanzarán esta tarde en la ciudad de Fortaleza su propia versión del Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial. Ojo. Si la iniciativa se consolida, un nuevo orden financiero global podría modelar el siglo XXI.
Los jefes de Estado de China (Xi Jinping), Brasil (Dilma Rousseff), India (Nerendra Modi), Rusia (Vladímir Putin) y Sudáfrica (Jacobo Zuma) anunciarán la creación de un Fondo Contingente de Reservas de 100.000 millones de dólares para ayudar a los países con crisis financieras, su versión del FMI. También conformarán el Nuevo Banco del Desarrollo que proporcionará créditos para proyectos de infraestructura en Asia, Africa y América latina. Hasta ahora este papel lo cumplía el Banco Mundial, bajo la atenta supervisión de Estados Unidos y otras potencias occidentales.
Según trascendió, el Nuevo Banco del Desarrollo tendrá su sede en Shanghai, será presidido por un brasileño por los primeros cinco años, contará con reservas iniciales de 50 mil millones de dólares, que luego se ampliarán a 100 mil millones. Comenzará a operar en 2016. Es una buena noticia para la Argentina. De ahí podrían provenir los fondos para la construcción de la represa Néstor Kirchner en el río Santa Cruz o para Atucha III. ¿Desventajas? Bueno, es de prever que las licitaciones serán para las empresas de los BRICS. Este es un mundo imperfecto.
Así pues, el Nuevo Banco ofrecerá préstamos, garantías y hasta participación de capital en emprendimientos, no sólo de los países miembros, sino de otras naciones emergentes, pero siempre enfocados en obras de infraestructura.
¿QUIEN NECESITA AL FONDO?
La sexta cumbre de los BRICS también quiere asestar un duro golpe a uno de los pilares del orden global definido por los acuerdos de Bretton Woods de finales de la Segunda Guerra Mundial. Hablamos del Fondo Monetario Internacional. Las cinco potencias emergentes lanzarán un sucedáneo. Se trata de un fondo de contingencia para asistir a países con problemas en la cuenta corriente. Tendrá un capital inicial de 100.000 millones de dólares, de los cuales 41.000 millones los aportará China, 18 mil millones pondrán, cada uno, Brasil, Rusia e India y Sudáfrica los 5.000 millones restantes.
Lo interesante es que esta ayuda para, por ejemplo, fortalecer reservas (o, imaginamos, para resolver el conflicto con los malditos fondos buitres) no traerá los condicionamientos de los salvataje piloteados por el FMI, los que siempre se traducen en recetas recesivas y recortes de presupuesto que hacen crujir los dientes de los pueblos. Bienvenido sea, el Fondo Brics, como red de seguridad alternativa.
A esta altura te preguntarás que pretenden los Brics. Sin importar sus diferencias, las cinco naciones del bloque tienen un deseo compartido de contar con una voz más fuerte en el escenario global, acorde a su impresionante crecimiento del Producto Bruto Interno y su participación en el comercio mundial. “Cada uno de ellos ha tenido experiencias dolorosas con el dominio financiero de Occidente. Han lidiado con sanciones económicas o han sido obligados a realizar recortes dolorosos y otras condiciones estrictas para calificar a los préstamos de emergencia del FMI”, escribió ayer en Associated Press el analista Paul Wiseman.
El tema de fondo es que las instituciones tradicionales de la economía global no han sabido adaptarse a una realidad: han surgido nuevas potencias. El contrapeso resulta necesario. El pensamiento único ha sido nefasto. No se trata de cambiar un imperialismo por otro sino que con el contrapeso (y la amenaza a sus intereses) del Brics, nada cuesta imaginar que Estados Unidos, Japón y Europa deberán ser más generosos con el mundo en desarrollo.
CHAU DÓLAR
Ayer, quedó planteada otra tarea que podrían cumplir las nuevas instituciones. El presidente de turno de la asociación empresarial Brics Business Council, Rubens de La Rosa, informó que los hombres de negocios pidieron a los estadistas que el nuevo banco contemple el cambio de moneda directa entre las cinco mayores economías emergentes del mundo para "abaratar los costes de transacción".
"La idea es que si tengo que hacer una remesa a India no tenga que convertir (los reales) a dólares y después a rupias", comentó en una conferencia de prensa el presidente de turno de la Brics Business Council, institución creada en la quinta reunión del grupo, celebrada el año pasado en Durban (Sudáfrica) y formada por 25 empresas, cinco de cada país.