PAGO SOBERANO

Para eludir el cerrojo de Griesa, Cristina reabre el canje de deuda

Audaz jugada para salir del limbo en que nos metió la justicia de Estados Unidos. Propone el cambio de jurisdicción de los pagos y en gesto de buena fe abre una cuenta especial a los holdouts.

Para eludir el cerrojo de Griesa, Cristina reabre el canje de deuda

Luis María Galo // Miercoles 20 de agosto de 2014 | 00:21

 

Bien, aquellos que pensaban que el Gobierno  se iba a cruzar de brazos hasta el 2015 frente a los inauditos fallos a favor de los fondos buitres, especialmente el cepo que impuso el juez Thomas Griesa al pago de la deuda reestructurada, estaban equivocados. Después del fracaso de una iniciativa privada para salir del status quo perverso en que nos metió la justicia estadounidense, Cristina lanzó el contraataque. Envío al Parlamento de un proyecto de ley que dispone reabrir el canje de deuda para el 100% de los acreedores y el cambio de jurisdicción de cobro para que efectivamente el dinero llegue a manos de los bonistas.
El anuncio agarró, una vez más, a todos los actores económicos con la guardia baja. Fue un golpe de audacia política. Tiene sus riesgos pero el mensaje es claro: NML, Aurelius y otros buitres no cobrarán un centavo a menos que acepten el nuevo canje. En un mensaje difundido por cadena nacional que duró 43 minutos, Cristina presentó pues a los argentinos el llamado "pago soberano local de la deuda externa argentina".
EL ARTICULADO
CFK explicó dijo que la norma declara en su artículo primero de "interés público" las reestructuraciones de deuda de 2005 y 2010, así como el pago de los compromisos derivados de esos canjes.
La iniciativa habilita al Ejecutivo a emitir "instrumentos legales que permitan el cobro" de todos los tenedores de los títulos emitidos con los canjes al ciento por ciento de su valor (artículo dos). Luego autoriza al Ministerio de Economía a remover al Banco de Nueva York Mellon (BONY) como agente fiduciario de pago a los acreedores de la deuda reestructurada (artículo tres).
Por el litigio con los fondos buitre, el juez neoyorquino del caso, Thomas Griesa, mantiene bloqueados fondos que Argentina depositó en el BONY para el pago a los acreedores que aceptaron los canjes. En lugar del BONY, se nombrará como agente de pago a Nación Fideicomisos, subsidiaria del estatal Banco de la Nación Argentina (artículo 4).
Incluso los acreedores podrán establecer su propio agente que les garantice el canal de cobro. Además, el proyecto habilita a crear una cuenta especial de Nación Fideicomiso en el Banco Central de Argentina para el depósito de los fondos destinados al pago de los compromisos de deuda y se mantendrán allí "hasta su efectivo cobro por parte de los acreedores" como una "certeza total a los acreedores de que nadie podrá tocar" ese dinero porque es de su propiedad, destacó la presidenta.
La iniciativa también abre la posibilidad de cambiar la jurisdicción del pago de la deuda y de que los inversores sometidos a la legislación estadounidense accedan a un canje de títulos para quedar bajo la normativa argentina en iguales condiciones a los de 2005 y 2010 (artículo 7). Qué significa esto: que nuestro país renuncia por mucho tiempo a Wall Street como fuente de financiamiento. Está bien, así nos evitamos los excesos de endeudamiento del pasado.
BUENA FE
Asimismo, el Gobierno permite que quienes no se adhirieron a las reestructuraciones de 2005 y 2010 (el 7% recalcitrante, no sñolo buitres) puedan hacerlo cuando el proyecto sea aprobado por el Congreso. La Jefa de Estado dijo que, además, como señal de "buena fe", se abrirá una cuenta especial donde se depositará lo que deberían cobrar estos acreedores que no entraron a los canjes.
El artículo 8, en efecto, contempla la creación de "una cuenta especial de Nación Fideicomisos abierta en la buena fe" de Argentina y su "voluntad y capacidad de pago en condiciones equitativas para todos sus acreedores, según la interpretación convencional y generalmente aceptada del término pari passu (Aquí te le explicamos).
Allí se depositarán los fondos equivalentes "a lo que correspondería pagar por los servicios de los nuevos títulos públicos que en el futuro se emitan (...) en reemplazo de aquellos que aún no ingresaron" a la reestructuración, señala el artículo 10.
EMOCIONADA
"Estoy un poco nerviosa. Suelo tener más aplomo. Pero estamos viviendo un momento de enorme injusticia con la Argentina", dijo la señora presidenta, con voz quebrada, en el tramo final de su extenso y trascendente mensaje. Recordó el apoyo de América latina en bloque y de cien académicos del mundo entero a la Argentina en esta pulseada con los buitres. Destacó que el propio gobierno de Barack Obama calificó de extravagante la interpretación del octogenario Griesa. También subrayó que los fondos especulativos (los piratas del siglo XXI) intentaron embargar a Argentina todo tipo de bienes, hasta restos de dinosaurios que se iban a exponer en Alemania, pero subrayó que los bienes del Estado, por "inmunidad soberana", no pueden ser embargados.
"La Argentina cumplió de acuerdo a los contratos formados en 2005 y 2010 y depositó en tiempo y forma en el BONY la suma de 1.150 millones de dólares", explicó una vez más la jefa de Estado, que así insistió en que el país no cayó en cese de pagos porque depositó el dinero para sus acreedores. De esa suma, recordó la mandataria, 539 millones quedaron en un "limbo jurídico" porque no fueron embargados por Griesa ni tampoco llegaron a las cuentas de los acreedores. Para salir del limbo, justamente, la Casa Rosada lanza este proyecto de catorce puntos en los cuales, como dijimos, se precisan los mecanismos para el pago soberano local de la deuda externa, la instrumentación de salvaguardas necesarias para los bonistas reestructurados y la concreción de un depósito en favor de los tenedores que aún no ingresaron a la reestructuración.

Bien, aquellos que pensaban que el Gobierno se iba a cruzar de brazos hasta el 2015 estaban equivocados. Después del fracaso de una iniciativa privada para salir del status quo perverso en que nos metió la justicia estadounidense, Cristina lanzó el contraataque. Envío al Parlamento de un proyecto de ley que dispone reabrir el canje de deuda para el 100% de los acreedores y el cambio de jurisdicción de cobro para que efectivamente el dinero llegue a manos de los bonistas.


El anuncio agarró, una vez más, a todos los actores económicos con la guardia baja. Fue un golpe de audacia política. Tiene sus riesgos pero el mensaje es claro: NML, Aurelius y otros buitres no cobrarán un centavo a menos que acepten el nuevo canje. En un mensaje difundido por cadena nacional que duró 43 minutos, Cristina presentó pues a los argentinos el llamado pago soberano local de la deuda externa argentina.


EL ARTICULADO


CFK explicó dijo que la norma declara en su artículo primero de "interés público" las reestructuraciones de deuda de 2005 y 2010, así como el pago de los compromisos derivados de esos canjes.


La iniciativa habilita al Ejecutivo a emitir "instrumentos legales que permitan el cobro" de todos los tenedores de los títulos emitidos con los canjes al ciento por ciento de su valor (artículo dos). Luego autoriza al Ministerio de Economía a remover al Banco de Nueva York Mellon (BONY) como agente fiduciario de pago a los acreedores de la deuda reestructurada (artículo tres).


Como recordarás, por el litigio con los fondos buitre, el juez neoyorquino del caso, Thomas Griesa (84 años mal llevados), mantiene bloqueados fondos que la Argentina depositó en el BONY para el pago a los acreedores que habían aceptado los canjes. En lugar del BONY, se nombrará como agente de pago a Nación Fideicomisos, subsidiaria del estatal Banco de la Nación Argentina (artículo 4). Incluso los acreedores podrán establecer su propio agente que les garantice el canal de cobro.

 

El proyecto habilita entonces a crear una cuenta especial de Nación Fideicomiso en el Banco Central de Argentina para el depósito de los fondos destinados al pago de los compromisos de deuda y se mantendrán allí "hasta su efectivo cobro por parte de los acreedores" como una "certeza total a los acreedores de que nadie podrá tocar" ese dinero porque es de su propiedad, destacó la presidenta.

La iniciativa también abre la posibilidad de cambiar la jurisdicción del pago de la deuda y de que los inversores sometidos a la legislación estadounidense accedan a un canje de títulos para quedar bajo la normativa argentina en iguales condiciones a los de 2005 y 2010 (artículo 7). Qué entendieron de esto algunos economistas: que nuestro país renuncia por mucho tiempo a Wall Street como fuente de financiamiento. Está bien, así nos evitamos los excesos de endeudamiento del pasado.


BUENA FE

 

Asimismo, el Gobierno permite que quienes no se adhirieron a las reestructuraciones de 2005 y 2010 (el 7% recalcitrante, no sólo buitres) puedan hacerlo cuando el proyecto sea aprobado por el Congreso. La Jefa de Estado dijo que, además, como señal de "buena fe", se abrirá una cuenta especial donde se depositará lo que deberían cobrar estos acreedores que no entraron a los canjes. Si quieren la platita vengan a buscarla a Buenos Aires.


El artículo 8, en efecto, contempla la creación de "una cuenta especial de Nación Fideicomisos abierta en la buena fe" de Argentina y su "voluntad y capacidad de pago en condiciones equitativas para todos sus acreedores, según la interpretación convencional y generalmente aceptada del término pari passu (Aquí te le explicamos).


Allí se depositarán los fondos equivalentes "a lo que correspondería pagar por los servicios de los nuevos títulos públicos que en el futuro se emitan (...) en reemplazo de aquellos que aún no ingresaron" a la reestructuración, señala el artículo 10.


EMOCIONADA

 

"Estoy un poco nerviosa. Suelo tener más aplomo. Pero estamos viviendo un momento de enorme injusticia con la Argentina", dijo la señora presidenta, con voz quebrada, en el tramo final de su extenso y trascendente mensaje. Recordó el apoyo de América latina en bloque y de cien académicos del mundo entero a la Argentina en esta pulseada con los buitres. Destacó que el propio gobierno de Barack Obama calificó de extravagante la interpretación del octogenario Griesa. También subrayó que los fondos especulativos (los piratas del siglo XXI) intentaron embargar a Argentina todo tipo de bienes, hasta restos de dinosaurios que se iban a exponer en Alemania, pero subrayó que los bienes del Estado, por "inmunidad soberana", no pueden ser embargados.

"La Argentina cumplió de acuerdo a los contratos formados en 2005 y 2010 y depositó en tiempo y forma en el BONY la suma de 1.150 millones de dólares", explicó una vez más la jefa de Estado, que así insistió en que el país no cayó en cese de pagos porque depositó el dinero para sus acreedores. De esa suma, recordó la mandataria, 539 millones quedaron en un "limbo jurídico" porque no fueron embargados por Griesa ni tampoco llegaron a las cuentas de los acreedores.

Para salir del limbo, justamente, la Casa Rosada lanza este proyecto de catorce puntos en los cuales, como dijimos, se precisan los mecanismos para el pago soberano local de la deuda externa, la instrumentación de salvaguardas necesarias para los bonistas reestructurados y la concreción de un depósito en favor de los tenedores que aún no ingresaron a la reestructuración.

 

PD: El proyecto entero lo podes encontrar acá:

http://www.cfkargentina.com/pago-soberano-local-de-la-deuda-exterior-de-la-republica-argentina/

Comparte en Facebook Comparte en Twitter Comparte en Google+ Enviar a un amigo Imprimir esta nota