MUCHA BRONCA

En la Argentina de Cambiemos, el asado ya es un lujo

El corte más popular y requerido de los argentinos para cocinar en una parrilla se transformó en un bien de lujo en todo el país. Con el último ajuste en el precio de la carne vacuna, el clásico asado de tira ya cuesta en la mayoría de las carnicerías, por ejemplo, de Neuquén entre 340 y 350 pesos el kilo.

En la Argentina de Cambiemos, el asado ya es un lujo

Martes 12 de febrero de 2019 | 08:55

(Por Sergio Villone) Estos incrementos generaron una disminución en las ventas de los comercios neuquinos cercana al 30 por ciento promedio, además de que la gente se empezó a inclinar por otras opciones algo más económicas, como el cerdo o el pollo, a la hora de comprar carne.

La única posibilidad de comprar asado a un precio más barato es en negocios que sortean los controles de la barrera sanitaria que existe a la altura del río Colorado y que venden carne de La Pampa, la cual se consigue, en promedio, a 90 pesos la media res, es decir, casi la mitad de lo que se paga a los frigoríficos que distribuyen dentro del Alto Valle. Eso no quiere decir que en mostrador la tira de asado se venda también a mitad de precio pero sí a valores más económicos, que oscilan los 200 pesos.

La escalada del precio en todos los cortes de carne vacuna en Neuquén fue muy significativa en este inicio de 2019, ya que a fines del año pasado el kilo de asado se pagaba unos 250 pesos promedio.

Por su parte, en Córdoba, carniceros y puesteros del Mercado Norte reconocieron que, debido a la escasez de animales y al aumento de los costos de faenamiento, el precio de los cortes de carne aumentó al menos un 15 por ciento, llevando la mayoría de los productos a 300 pesos el kilo. Incluso, no descartan que la suba se prolongue esta semana, con otro 5 por ciento.

El fin de semana, el kilo de peceto cotizó a 320 pesos, el de costilla a 310, el de matambre a 315 pesos, y el kilo de nalga y de cuadril a 310 pesos. Además, el kilo de bola de lomo costaba 290 pesos. Los cortes más populares también sufrieron un ajuste para dejar el bocado fino a 165 pesos y la falda a 155 pesos.

 

Los comerciantes reconocieron que la suba en general fue del 30 por ciento y que decidieron absorber la mitad del incremento. Según se explicó, durante enero, además de los aumentos en un contexto de escasa oferta, los frigoríficos incrementaron los costos. Por un lado, una tasa del Senasa también repercutió y la faena se encareció, con una pérdida del recupero por otro producto: el cuero. En las grandes superficies, la suba llegó al 20 %, cifra que se trasladó de manera inmediata a las góndolas.

Durante 2018, el aumento del precio de la carne estuvo en el orden del 40,3 %, según un estudio realizado por el Instituto de Promoción de Carne Vacuna Argentina (Ipcva), 7,3 puntos menos que la inflación anual. Entre los mayores aumentos, se contaron el de las hamburguesas congeladas, con 87,7 %, el bife ancho y la molida común 47 %, y las hamburguesas caseras con un 45,3 %. En el mismo estudio, se dio cuenta que el pollo, que desde hace varios años muestra un sostenido incremento en el consumo, subió un 64,7 %, muy por arriba del 47,6 % de la inflación oficial de 2018 medida por el Indec.

En Buenos Aires y Capital Federal, el Ipcva relevó que el precio del asado de tira ya alcanza los 200 pesos, mientras que en Mendoza el asado está a $300. A su vez, el kilo de carne con pulpa se fue a $290, la picada común quedó en $120 y la especial a $200.

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